Sucesos

¿Dos “pasadas de cuentas”?

* Un joven ex procesado y un conocido personaje de San Benito fueron las víctimas

Ernesto García

Dos crímenes con “olor” a pasada de cuentas se produjeron la noche del viernes, en la Colonia “Unidad de Propósitos”, en Managua, y en el Empalme de San Benito, jurisdicción de Tipitapa.
Los dos homicidios ocurrieron a eso de las nueve de la noche, las víctimas aparentemente conocían a sus victimarios y ambos crímenes fueron ejecutados con pistolas.
El primer homicidio se produjo a eso de las 8 y 45 minutos de la noche, en el andén “Madre Cayetana”, de “Unidad de Propósitos”, donde Mario José Cajina Jarquín, de 19 años, fue ultimado de tres balazos frente a su casa.
Aunque Cajina fue llevado en estado agónico al Hospital Alemán Nicaragüense, expiró al ingresar a ese centro hospitalario, confirmaron las autoridades policiales.
Testigos del crimen dijeron que los victimarios, luego de observar desde cierta distancia a Mario José, se acercaron a éste, lo saludaron y los tres sacaron pistolas, pero sólo uno de ellos fue quien haló el gatillo.
Aunque Mario José estuvo preso por la presunta comisión de un delito sexual, del cual fue absuelto por un jurado, extraoficialmente se informó que el crimen podría estar relacionado con un homicidio frustrado que aconteció hace tres meses en esa zona residencial, y por el cual la víctima pasó más de un mes en estado de coma en un hospital capitalino.

Matan a célebre testigo
Casi a la misma hora que Mario José Cajina era ultimado de tres balazos, pero a 30 kilómetros al este, en el poblado del Empalme de San Benito, Francisco José Herrera Álvarez, de 23 años, pereció en un confuso incidente en un bar.
Herrera, de oficio vigilante, quien tenía previsto viajar el pasado viernes a Costa Rica en busca de un mejor empleo, pero que no lo hizo porque “no hubo suficientes pasajeros”, según su mamá Rosario Álvarez, cobró notoriedad a mediados del año pasado cuando fue el principal testigo de cargo que presentó la Fiscalía contra quienes se robaron varias pistolas de la casa Hacienda San Jacinto, luego que inicialmente estuvo en calidad de investigado.
La teniente Sobeyda Fitoria, jefa de turno de la Policía en Tipitapa, dijo que el crimen se produjo cuando la víctima discutió y forcejeó con un sujeto apodado “Patita”.
Pero como Herrera lo venció a golpes, éste se fue a su casa a sacar una pistola Makarov, con la que le hizo el mortal disparo que le penetró en la tetilla izquierda, causándole la muerte de forma instantánea.
Sin embargo, los familiares de Francisco José Herrera sostienen que éste no estaba tomando licor, sino acompañando a primo, quien aparentemente sí estaba tomando licor.