Sucesos

Familia de criminal reclama que Policía disparó a quemarropa

* Madre asegura que Mártir Trujillo era un campesino que vendía frijoles, pero la autoridad da una versión contraria

Yelba Tablada

COMALAPA, CHONTALES
Familiares de Mártir Antonio Trujillo Aguirre, quien murió producto de un disparo efectuado por un policía al momento de su detención, están seguros de que las autoridades le dispararon a quemarropa.
María del Carmen Aguirre, madre de Trujillo, señala que agentes de la Policía llegaron a la una de la mañana a la comarca Jicotepe y abrieron fuego en todo el poblado, hasta encontrar a su hijo, a quien le dispararon con intenciones de matarlo. Luego lo tuvieron allí hasta la tarde del día siguiente, en espera del forense, el que nunca llegó.
Doña María del Carmen agrega que la Policía le ocupó la ropa y pertenencias a su hijo, como prueba, al igual que una cartera con siete mil córdobas que, según ella, andaba producto de la venta de unos frijoles.
Señala que la Policía ya “le tiene tema” a esta familia, porque en 2003, en un primer intento por matar a su hijo, resultó con un impacto de bala la niña Xiomara Aguirre, quien quedó con lesiones permanentes.
“Yo exijo justicia con mi hijo, porque no era un delincuente, como la Policía lo pone, lo que pasa es que ‘le tenían tema’ porque todo lo que pasaba le echaban la culpa a él”, manifestó la adolorida madre.

“No hubo intención de matarlo”
Por su parte, el comisionado Ramón Calderón, segundo jefe de la Policía de Chontales, señaló que el equipo de ocho agentes de las tropas especiales de la Policía se presentó sin ninguna intención de quitarle la vida a Trujillo, pero éste, machete en mano, se tiró encima de los oficiales, los que no podían permitir la agresión.
El jefe policial reafirmó que Mártir Antonio Trujillo era un peligroso criminal que sembraba el terror en las comunidades de Jicotepe, además tenía una condena de cinco años de cárcel por robo con intimidación. Y por si eso fuera poco, también tenía pendiente un proceso por asesinato y un sinnúmero de denuncias, aunque los pobladores de la localidad no lo seguían denunciando por temor a él y a su familia.
“La Policía no se trajo ninguna cartera con dinero y si eso pasó la familia en su momento hubiese interpuesto denuncia, cosa que nunca ocurrió”, destacó el segundo jefe de la Policía, quien además agregó que había realizado seis planes de detención para la captura de Trujillo, que tenía más de cuatro años de ser buscado, pero siempre se les escapaba.
“Prueba de que no se iba con la intención de matarlo es que el cuerpo sólo presentaba un disparo, y se tenía conocimiento de que él había manifestado que si se moría se ‘llevaba’ a varios policías, nosotros ya remitimos el caso a la Fiscalía, con todas las pruebas, después que se realizaran las investigaciones a lo interno, y será la Fiscalía quien determinará responsabilidad”, destaco el comisionado Calderón.