Sucesos

Hermano menor guió a asesinos

* Sin querer, adolescente mostró el sitio donde podían encontrar al mandador de la hacienda, que se había involucrado en abigeatos y robos

Francisco Mendoza

MATAGALPA
Un hermano adolescente del mandador asesinado llevó a los criminales hasta la casa de la víctima, sin imaginarse que lo buscaban para quitarle la vida. Los asesinos interceptaron al jovencito en el camino y le preguntaron si conocía a Leopoldo Mejía Ortega; como era su hermano, les contestó que sí, y los condujo hasta donde se encontraba.
El comisionado César Díaz, segundo jefe de la Policía de Matagalpa, afirmó que las investigaciones señalan que un hermano de la víctima fue interceptado por tres hombres, antes de llegar a su vivienda, le preguntaron si conocía a Mejía Ortega y, sin imaginarse que lo buscaban para matarlo, les dijo que sí, y los llevó hasta la casa donde Modesto Urbina Blanco trabajada. El muchacho, sin sospechar nada, siguió su camino sin imaginarse lo que le esperaba a su hermano.

Sólo una hora de secuestro
Las investigaciones apuntan a que los tres armados llegaron a la vivienda preguntando por Mejía Ortega, y como éste estaba trabajando, rápidamente dieron con él, lo ataron con las manos hacia atrás y se lo llevaron a unos predios montosos, donde una hora después de haberlo secuestrado lo asesinaron, aseguró el segundo jefe policial.
Los familiares aseguraron que poco después que se lo llevaron escucharon varios disparos cerca de la vivienda; no se les dificultó encontrar el sitio donde los secuestradores asesinaron al mandador.
Leopoldo Mejía Ortega tenía 29 años y era originario del municipio de San José de los Remates, departamento de Boaco. Laboraba como mandador de la finca El Zapote, ubicada en la comarca El Jícaro, municipio de Esquipulas, cuyo propietario se encuentra en Estado Unidos.
El comisionado Díaz aseguró que en los últimos días Mejía Ortega se había dedicado a realizar actividades ilícitas, entre ellas robo con intimidación y abigeato, por lo que todo hace indicar que el crimen fue una “pasada de cuentas”. La Policía ha enviado un destacamento al lugar donde se registró el crimen para dar con el paradero de los asesinos de Mejía Ortega. Según el jefe policial ya tienen a varios sospechosos sobre los cuales están apuntando las investigaciones, pero se reserva los detalles para no entorpecer las investigaciones.
El comisionado César Díaz destacó que debido a los últimos hechos, la Policía está desarrollando un plan especial en los municipios de Muy Muy, Esquipulas y San Dionisio, por donde se movilizaba una banda de antisociales cuyo objetivo principal es el abigeato, el robo con intimidación y el secuestro.