Sucesos

El que a hierro mata, muere como “La Chanchona

* Un policía tuvo que aniquilarlo, tras una extensa carrera delincuencial que incluyó el asesinato de su mujer y la violación a su hija

MASAYA
Treinta y nueve años de existencia parecieran pocos para cometer una impresionante lista de fechorías que van desde asesinato, violación, robo, alteración al orden público, amenazas de muerte y lesiones, cometidos incluso contra su propia familia.
El actuar delictivo de Juan José Mendoza Carranza tuvo su fin el domingo cuatro de febrero, cuando fue alcanzado por tres disparos de arma de fuego realizados, en defensa propia, por el policía Pedro Gaitán.
El hecho sangriento tuvo lugar en el municipio de Nandasmo, luego que el hoy occiso intentó ahorcar y luego cortar con un machete filoso la cabeza de su hijo, Julio José Mendoza Espinoza, de 15 años, quien logró escapar para buscar ayuda.

Convertido en demonio
Mientras el menor intentaba conseguir a alguien que frenara a su abusivo padre, su tío, Carlos José Mendoza, de 34 años, se enfrentó al energúmeno, pero resultó con un “puyazo" debajo de la tetilla derecha.
De acuerdo con la versión de los familiares, Juan José Mendoza, alias "La Chanchona", murió con el machete en la mano derecha y una tijera "picadora" en la mano izquierda. Con esas dos armas blancas intentó lesionar a sus familiares, pero éstos lograron escapar para buscar ayuda en la estación de Policía de ese municipio.
Pero la suerte esta vez no acompañó al criminal, quien intentó oponerse al arresto y desatendió los llamados de persuasión que le hacía el policía Pedro Gaitán, para que botara el machete y la tijera, y se entregara.

Policía sin otra alternativa
Por el contrario, "La Chanchona" se enfureció más y descargó el machete sobre las manos y la cabeza del agente, quien empezó a correr dentro del patio de la casa mientras realizaba disparos al aire, pero en el intento por huir del endemoniado hombre, resbaló, y no le quedó más opción que hacer uso de su arma reglamentaria, para evitar perder la vida.
La familia, enlutada por esta tragedia, asegura que a partir de hoy espera vivir en paz y sosiego, porque Juan José Mendoza era un hombre que bebía mucho licor, muy agresivo y capaz de cometer cualquier delito.
Doña Ángela Simona Carranza Gutiérrez, de 75 años, madre de 17 hijos, confesó que en el rosario de delitos cometidos por su hijo se encontraba el asesinato de su compañera de vida, con quien había emigrado a Costa Rica. Pero por semejante crimen, “La Chanchona” nunca fue arrestado.
A su regreso a Nicaragua y al municipio de Nandasmo, llegó a vivir con los dos hijos huérfanos, y aprovechando la indefensión en la que se encontraba la niña, la abusó sexualmente.
La adolescente, que hoy tiene 14 años, recuerda que su padre nunca permitió que se le acercara ningún joven, porque la amenazaba con “volarle” la cabeza a los dos si la sorprendía en algún romance propio de su edad.

Madre testimonia
La madre de “La Chanchona” dijo además que a ella misma intentó matarla en varias ocasiones y que por esa razón le puso tres “fianzas” --restricción de cercanía física-- en el juzgado, pero eso nunca limitó la actuación de su hijo, pues continuó llegando a su casa a molestarla, sin que ninguna autoridad le brindara protección.
"Es feo lo que pasó, yo soy su madre, y no quisiera que saliera en el periódico y se conociera lo que era mi hijo, pero creo que ahora vamos a vivir más tranquilos, él nos causaba mucho daño y no nos ayudaba en nada, sólo nos enseñaba el dinero y se burlaba de nosotros", relata la anciana, mientras contemplaba el humilde ataúd en el que lo velaban, y que según se conoció fue donado por el alcalde de Nandasmo, Andrés López.
La historia es corroborada por su nieto, Julio José Mendoza Espinoza, de 15 años, quien se desempeña como policía voluntario y afirma que su madre murió a manos de su progenitor. Este jovencito dijo que no formulará cargos contra el policía que lo mató, porque él fue testigo de que los disparos realizados fueron en defensa propia y que de no ser así, su padre lo hubiera matado.
También confirmó que en varias ocasiones sintió mucho miedo de su padre, quien cada vez que ingería licor causaba ese tipo de escándalos "y cumplía cada amenaza que hacía. Me dijo que me iba a hacer tucos con el machete", recordó.
Por su parte, la población respiró tranquilamente después de conocer la noticia del deceso de "La Chanchona", el hombre más temido del municipio de Nandasmo por sus instintos criminales.
La Policía de Masaya realiza las respectivas investigaciones sobre las circunstancias en que este individuo perdió la vida, mientras el policía Pedro Gaitán guarda prisión, hasta que sus superiores no presenten un informe conclusivo sobre el hecho.
También se conoció que otros individuos peligrosos, refiriéndose a uno conocido como "Garrobo" y a Abel Elí López, "Gasparín", quienes mantenían en zozobra a la población de ese apacible municipio, guardan prisión en el Sistema Penitenciario y el ciclo se cierra con la muerte de "La Chanchona".