Sucesos

Difunto “delató” a su asesino atroz

* Cuando su victimario intentó esconder el cuerpo, dos hebras de cabello quedaron adheridas a la hebilla de la faja * Móvil del crimen, perpetrado a puñaladas y pedradas, pudo ser el robo de 10 mil córdobas

Máximo Rugama

ESTELÍ
La Policía determinó, después de un proceso investigativo, que fue el individuo José Abelardo Aguirre Zelaya, de 21 años, quien asesinó atrozmente, la noche del pasado nueve de enero, al joven Arlen Alexander Alvarado Laguna, de 20 años, asestándole 25 puñaladas en todo el cuerpo y luego le descargó varias piedras que le destrozaron el cráneo.
El hecho macabro tuvo como escenario un sector deshabitado de la comunidad San Francisco, ubicada a pocos kilómetros al sur del municipio esteliano de La Trinidad.
José Abelardo Aguirre Zelaya, con domicilio en la misma comunidad de San Francisco, le habría quitado la vida a su víctima para robarle más de diez mil córdobas que el infortunado muchacho andaba en sus bolsillos, los cuales utilizaría para comprar nylon, material que necesitaba para elaborar hamacas, mecates y otros, ya que éste laboraba para un taller instalado en tal comarca.
Según sus familiares, como una nota irónica, Alvarado Laguna precisamente había cumplido 20 años el cuatro de enero, cinco días antes de su muerte.

15 testigos dieron su versión
Para esclarecer los hechos, los especialistas de la Policía recabaron el testimonio de al menos 15 personas originarias de la comunidad “San Francisco”, quienes aportaron varios elementos para dar con el esclarecimiento de este hecho sangriento que mantiene conmocionados a los pobladores del lugar, precisamente porque el autor es de ese sector.
Al parecer, el autor del crimen llamó a través de un teléfono celular a Arlen Alexander, a quien le habría asegurado que conocía a una persona que tenía intenciones de venderle el nylon que necesitaba. Luego lo convenció de acudir a una cita en un sector solitario ubicado a dos kilómetros de la casa de Alvarado Laguna.
Arlen Alexander no desconfió cuando Aguirre le dijo que debían introducirse a una zona boscosa, porque allí harían la transacción, pero en ese sitio le provocó heridas graves al ahora fallecido, para lo cual el victimario utilizó un puñal y objetos corto punzantes, que provocaron la muerte rápida al joven sin que pudiera defenderse.

Trató de ocultarlo
Una vez sin vida, Zelaya trasladó a la víctima a 14 metros de distancia, con intenciones de no dejar pistas. No obstante, dejó evidencia a su paso, porque fragmentos de cabello del cadáver quedaron adheridos al cinturón del hoy investigado.
En su afán por borrar cualquier rastro, a ocho metros hacia el norte de donde dejó el cadáver ocultó debajo de una piedra una gorra negra, una cadena de metal y los zapatos deportivos blancos de Alvarado Laguna. El asesino huyó rápido del lugar y no hizo comentario alguno con nadie.
Precisamente a través de pruebas biológicas, con exámenes en las hebras de cabello, las autoridades encontraron las primeras pistas para esclarecer el caso.
El padre de la víctima, Eulogio Alvarado, dijo a las autoridades que su vástago se había desaparecido dos días antes de que fuera encontrado muerto, ya en estado de descomposición.
Hasta ahora las autoridades desconocen el destino que tuvo el dinero que el muchacho asesinado andaba en sus bolsillos, pero la bicicleta del difunto podría estar en poder del acusado, quien al ser capturado trató de involucrar a al menos diez personas tanto del municipio de San Isidro como de ciudad Sébaco, versiones que se le derrumbaron por sí mismas, por lo que hasta ahora el único sospechoso de este asesinato atroz es él.
El caso ya fue pasado ante las autoridades del Ministerio Público y judiciales. Estas últimas encontraron suficientes elementos de prueba para mantener bajo prisión preventiva al indiciado.