Sucesos

Un panadero baleado


Ernesto García

El panadero Bizcar José Rivera Alaniz, de 24 años, escapó de morir bajo el fuego de las balas, la mañana de ayer domingo, en una calle del barrio Laureles Norte.
Rivera, quien trabaja en la panadería que lleva el mismo nombre del barrio, recibió una bala de revólver calibre 22 en el tórax y otra en el muslo izquierdo.
Rivera, quien convalece en el Hospital Alemán Nicaragüense, donde le fue practicada una operación exploratoria, relató que uno de los delincuentes le disparó cuando él se negó darles un córdoba. La agresión contra el joven panadero se produjo cuando éste se dirigía a una pulpería que está frente a la panadería donde labora desde hace tres semanas.
Según Rivera, el autor de la agresión que pudo haberle costado la vida le hizo cinco disparos de los cuales afortunadamente sólo le acertó dos.
Aunque el joven desconoce quienes fueron sus agresores en el barrio Laureles Norte, señalan como autores de la acción criminal a miembros de la pandilla “El Paraíso”.
El doctor Noé Morales, médico del Hospital Alemán Nicaragüense, dijo que Alaniz está fuera de peligro, porque ninguna de las balas le afectó órganos vitales.
Macheteado por rencillas
Asimismo, en las postrimerías de las fiestas patronales de Tipitapa, la noche del sábado, un sujeto, a quien sólo se le conoce como “Jimmy” o “El Diablo”, propinó cinco machetazos a su viejo rival, Juan Antonio Romero Urbina, de 24 años.
“El Diablo” le dio dos “filazos” a Romero, en la pierna izquierda, otros dos en el brazo derecho y otro en el brazo izquierdo, el cual le quedó abierto.
Según las investigaciones policiales, “El Diablo” y su víctima, Juan Antonio Romero Urbina, son dos tipos de cuidado en Tipitapa.