Sucesos

Resuelven “malentendido” a puñaladas


Ernesto García

Después de 48 horas de abstinencia por la puesta en vigencia de la “Ley Seca”, los miembros de dos familias la “rompieron” tomando licor, y al calor de los tragos resolvieron un supuesto “malentendido” a cuchilladas, hecho que dejó un saldo de tres heridos.
El singular pleito entre los familiares de Johana del Rosario Carrión y los parientes de su marido, Manuel de Jesús Johnson, tuvo como escenarios un kiosco y la casa de la familia Carrión en Bello Amanecer, pocas horas después de concluida la prohibición de la venta de licor por el traspaso de gobierno, la cual se extendió desde el mediodía del lunes hasta las 12 meridiano del pasado jueves.
De acuerdo con la denuncia presentada ante la delegación policial de Ciudad Sandino, por Johana Carrión, el pleito comenzó cuando por un “malentendido” entre ella y su marido --Manuel de Jesús-- sus familiares creyeron que éste la estaba agrediendo.

Concuño lo lesionó
En medio de la confusión --supuestamente surgida cuando Manuel pidió a Johana que se retirara del bar porque ella había tenido problemas con el dueño del negocio--, un concuño de Johana apuñaló a Manuel de Jesús Johnson porque creía que golpeaba a Johana del Socorro.
En represalia por la agresión a Johnson, un pariente de éste a través de una ventana de la casa de la familia Carrión introdujo una bayoneta con la que le perforó el pulmón derecho a Antonio Lovo Orozco, padrastro de Johana.
En medio de la batalla a punta de cuchillos también salió herido William Alexander Orozco, hermano de Manuel de Jesús, quien dijo no saber quién lo hirió.
Manuel de Jesús, quien está separado del padrastro de Johana una cama de por medio, en la Sala de Cirugía de Varones del Hospital “Lenin Fonseca”, justificó la acción de sus parientes contra Lovo como una repuesta lógica a la agresión sufrida por él.
La batalla campal entre las dos familias está tipificada por las autoridades policiales de Ciudad Sandino como lesiones recíprocas razón por la cual los tres heridos podrían pasar de su lecho de enfermo a la cárcel.