Sucesos

Historias dolorosas de tres quemados

* Dos se electrocutaron haciendo un trabajo doméstico, y el tercero es un ayudante de camión que intentó levantar un cable con una vara

Ernesto García

Dos electricistas y el ayudante de un camión permanecen en la Sala de Quemados del Hospital “Lenín Fonseca”, después que casi mueren electrocutados en distintas circunstancias.
De los tres quemados por descarga eléctrica, el obrero que corrió con la peor suerte es Ariel de Jesús Bermúdez, de 33 años, a quien para salvarle la vida los médicos tuvieron que amputarle el pie izquierdo.
“Tuvimos que amputarle un pie, porque de no hacerlo se comprometía la vida del paciente”, afirmó el doctor Boanerges Flores, jefe de la Sala de Quemados del hospital capitalino.
Las quemaduras por electricidad no sólo afectan la parte que superficialmente se puede apreciar, sino todo el cuerpo, porque la corriente de energía busca cómo salir a tierra, explicó el galeno.
El accidente laboral en que salió gravemente quemado Bermúdez y su compañero de trabajo, Carlos Aguirre Alvarado, de 23 años, se produjo el 31 de diciembre del año recién concluido, cuando hacían una conexión eléctrica en la casa de Reina Ríos, en el lugar conocido como “Las Lomas”, jurisdicción de Somoto.
A consecuencia de las quemaduras de segundo y tercer grado, Bermúdez y Aguirre tienen afectado el 56 y 42 por ciento del cuerpo, respectivamente. Las quemaduras que sufrieron los dos electricistas son compatibles con una corriente de 220 voltios, agregaron los médicos.
Los familiares de los quemados se quejaron de la supuesta indolencia de Reina Ríos, quien según éstos, cuando la buscaron para que les ayudara con los gastos médicos, habría dicho que ni siquiera conoce a los quemados.
El tercer obrero que permanece ingresado en el Hospital “Lenín Fonseca” es Juan Aníbal Zeledón, de 27 años, quien sufrió quemaduras de tercer grado en el diez por ciento del cuerpo al hacer contacto con cables de alta tensión.
Según Zeledón, él se quemó con electricidad al querer levantar con una vara un alambre del tendido eléctrico para que no rozara con un camión donde trasladaban ganado. El accidente se produjo en La Dalia, jurisdicción de Matagalpa.