Sucesos

Sucesos departamentales


Marido defiende a su esposa
José M. Centeno / ZELAYA CENTRAL
Santos Eduardo Suárez Amador, de 24 años, por poco paga con su vida el haber salido en defensa de su esposa, Sandra Brenes Díaz, a repeler al sujeto Ángel Dávila Torres, cuando éste intentó tomar por la fuerza a la mujer. El hecho ocurrió cuando Dávila, al toparse con la pareja en una calle de Nueva Guinea, trató de someter a la dama, y al reclamar Suárez, el supuesto abusador desenfundó un revólver y le disparó al rostro de éste último, quien afortunadamente logró esquivarlo. Ángel Dávila Torres fue capturado minutos después por miembros de una patrulla y será acusado próximamente por la presunta autoría del delito de homicidio frustrado.

Roban en depósito de la Coca Cola
José M. Centeno / ZELAYA CENTRAL
Más de tres mil córdobas en productos se llevaron de las bodegas que sirven como depósito de la Coca Cola en El Rama. La denuncia del robo fue hecha por Orlando Gonzalo Lumbí, ante las autoridades policiales de El Rama, quien dijo que los delincuentes, para ingresar a la bodega, forzaron una puerta del local. Hasta el momento las autoridades no reportan detenciones por este atraco.

Desarticulan banda de “La Campana”
Yelba Tablada / JUIGALPA, CHONTALES
Tras un rápido proceso de investigación, la inteligencia policial de Chontales logró esclarecer el robo con intimidación ejecutado el sábado 23 de diciembre por cinco elementos, hasta ese momento desconocidos, al bus de transporte colectivo que cubre la ruta Santo Tomás-La Campana. El hecho se registró en el Puente Bulún, en donde los elementos armados interceptaron la unidad colectiva y despojaron a sus pasajeros de cuarenta mil córdobas, e hirieron en ambas piernas a un adolescente que viajaba en el autobús, al originarse un intercambio de disparos entre el policía Bayardo Téllez y los delincuentes. Producto de la operación, los uniformados lograron la captura de cuatro de los cinco integrantes del grupo denominado “La Campana”, entre ellos: Alejandro Ausberto Blandón Díaz, Luis Levis González, Álvaro Antonio Murillo Acevedo y Francisco José Hernández Astorga. A estos presuntos delincuentes los oficiales de Policía les ocuparon dos revólveres 38, un rifle calibre 22, una escopeta sin serie ni marca, 13 cartuchos de armas cortas y un celular que supuestamente pertenecía a uno de los pasajeros asaltados. Tras la desarticulación del grupo, que operaba en la zona de ese puerto de montaña, Bulún y El Guabo, los investigadores documentaron el caso y lo remitieron al Ministerio Público, para que se acuse en el juzgado correspondiente a estos elementos por los supuestos delitos de robo con intimidación y asociación para delinquir.

Prisión a asesino de cantinera
Yelba Tablada / VILLA SANDINO, CHONTALES
Prisión preventiva dictó la juez de Audiencias de Acoyapa, Maritza Reyna Amador, en contra de Jairo Antonio Carazo, de 22 años, procesado por los delitos de asesinato atroz seguido de violación, en perjuicio de la propietaria del bar “El Preferido”, de Villa Sandino, María Justina Silva, de 45 años. El caso que consternó a los habitantes de aquel municipio, se originó la medianoche del 29 de diciembre de 2006, cuando la infortunada atendía en su negocio a Jairo Carazo, quien reaccionó de manera violenta y la estranguló, para luego violarla. El hombre, después de cometer semejante hecho, se dio a la fuga, pero cerca del poblado de La Gateada, una guardia encabezada por el Grupo de Intervención Rápida (GIR) lo detuvo, tras ser reconocido por los familiares de la víctima. Según el comisionado Alejandro Ruiz Robleto, jefe de Auxilio Judicial de la Policía de Chontales, Jairo Antonio Carazo había sido arrestado por el delito de tentativa de violación, pero el 10 de diciembre un juez de Acoyapa lo dejó en libertad por falta de pruebas. La judicial, después de ordenar la prisión preventiva a Jairo Antonio, por este otro caso, fijó la audiencia inicial para el 12 de enero, fecha en que el caso será remitido a juicio, en el que el ahora reo se enfrentará a un jurado de conciencia que determinará su culpabilidad en este asesinato atroz seguido de violación.

Macheteado por un freno de mula
Yelba Tablada / LA LIBERTAD, CHONTALES
Con varios machetazos en el cuerpo y el brazo izquierdo resultó Juan Pastor Gadea Suárez, de 25 años, quien fue atacado supuestamente por Alfonso Antonio Miranda Rodríguez, también de 25, al momento que intentó quitarle por la fuerza un freno para una bestia mular. El presunto autor interceptó a la víctima cuando caminaba por una calle del barrio “La Bola”, de La Libertad, en donde el hombre que reclamaba el freno entabló una acalorada discusión con Gadea Suárez. En un momento inesperado por Juan Pastor, Miranda Rodríguez sacó un hermoso y filoso machete, con el cual le provocó varias heridas en la espalda y el brazo izquierdo. Los curiosos y testigos del hecho trasladaron al herido al puesto de salud de la localidad. Los efectivos desplazaron una guardia operativa, que al concluir un intenso patrullaje en los barrios cercanos al escenario, logró la detención de Alfonso Antonio Miranda Rodríguez, a quien le ocuparon el machete que utilizó para lesionar a su rival. El caso, tipificado como lesiones, será remitido a la orden de la Fiscalía para que acuse formalmente ante el juzgado correspondiente a Miranda.

Gran botín de delincuentes
Yelba Tablada / CUAPA, CHONTALES
Dos elementos, armados de un rifle calibre 22 y un machete, penetraron a la casa de Eulalia García, de 59 años, situada en el barrio Villa Hermosa, frente al Centro de Salud de San Francisco de Cuapa, y la despojaron de sesenta mil córdobas en efectivo. De acuerdo a la denuncia interpuesta en la estación de Policía de aquel municipio, los delincuentes penetraron al inmueble al instante en que la señora se encontraba sola, y bajo intimidación la conminaron a que entregara todo el dinero, porque de lo contrario le arrebatarían la vida a balazos y machetazos. La afectada, temblando y con la voz entrecortada, no tuvo otra alternativa que ingresar acompañada de un delincuente a su cuarto, y le entregó los sesenta mil córdobas que guardaba bajo el colchón de su cama. Los ladrones abandonaron la vivienda sin ninguna malicia que despertara sospecha en los vecinos de doña Eulalia García. La pobre mujer, al asegurarse que los desconocidos se habían marchado, gritó y solicitó ayuda a sus vecinos, pero éstos no lograron darle alcance a los bandidos, a pesar de la persecución que hicieron junto a los agentes de Policía de la localidad.