Sucesos

Radiotécnico en prisión aunque alegue defensa propia

* Es el que mató a un cliente que llegó a reclamarle

Lizbeth García

Cuarenta y tres días deberá permanecer tras las rejas el radiotécnico Xavier Acevedo Guido, antes de que su abogado, Oscar Ruiz, pueda demostrar en juicio oral y público, este 21 de febrero, que su patrocinado mató de tres disparos a Modesto José Cruz Urbina en defensa de su vida.
“Si bien es cierto que en esta audiencia no se va a valorar la prueba, pido que se valore la testifical de José Antonio Baquedano, quien vio el momento en el cual Acevedo Guido fue perseguido por la víctima con un machete y fue cuando se dieron las detonaciones”, precisó el abogado defensor ayer, durante la audiencia inicial del juicio.
Ruiz precisó que en la acción de su cliente no hubo dolo, sino autodefensa, porque si no hubiese disparado, hoy la víctima sería Xavier Acevedo Guido, por lo que le solicitó a la juez decretarle a su patrocinado el arresto domiciliar.
Para sustentar su solicitud, la defensa presentó la denuncia que su cliente presentó en la Policía contra Cruz Urbina, por amenazas de muerte.
También presentó los documentos que prueban que su cliente se presentó voluntariamente ante la Policía y entregó el arma Taurus calibre 38 con la que el 28 de diciembre habría privado de la vida a Cruz, en el barrio “Israel Galeano”.
Igualmente, señaló que las mismas pruebas de cargo que presentó la fiscal Evelin López revelan que a la víctima le ocuparon un machete con el que pretendía agredir a su patrocinado.

Defensa bien sustentada
No obstante, la juez suplente Sexto Penal de Audiencias, María José Aráuz, explicó que aunque la defensa sustentó muy bien la solicitud de cambio de medida cautelar, por la magnitud del daño causado y el principio de proporcionalidad, debía mantener en prisión preventiva al acusado.
Igualmente, la judicial determinó que las pruebas que el Ministerio Público presentó eran suficientes para elevar la causa a juicio.
Esas pruebas revelan que el móvil del crimen era una deuda que el victimario tenía con la víctima en virtud de que le había reparado mal un electrodoméstico.
El dictamen suscrito por Néstor Membreño revela además que la víctima murió a causa de hemorragia, porque los tres disparos que recibió en el pecho le cortaron la arteria aorta, los bronquios izquierdos y el pulmón de ese mismo lado.
Lo más curioso, sin embargo, es que el peritaje químico que la Policía le practicó al hechor, el cual rola entre las pruebas de cargo, revela que a éste no le encontraron residuos de productos nitrados (pólvora) en las manos, pese a que varios testigos lo ubican en la escena de crimen después de las tres detonaciones.