Sucesos

Cruel coincidencia para joven madre

* En la misma calle donde ella caminaba, de la mano de su pequeño hijo, hubo una balacera de pandilleros y ella recibió un tiro en el rostro

Ernesto García

La frase popular de “la vida la andamos en las pestañas”, se convirtió en una cruel realidad para la joven Carmen del Socorro Gatica Zamora, de 26 años, la tarde del lunes, al ser impactada en la nariz por un disparo hecho por pandilleros que perseguían a un sujeto apodado “El Gato”.
Gatica se encontró con la fatalidad cuando apenas había caminado alrededor de tres cuadras de distancia de su casa, ubicada en el barrio “Israel Galeno”, en compañía de su hijo de cuatro años, pero sobre la calle por la cual se dirigía a realizar diligencias también corrían los pandilleros conocidos como “Los del Camino al Río” en persecución de “El Gato”, igualmente identificado como “Javier”.
Familiares y testigos de lo sucedido aseguran que la joven caminaba de sur a norte, llevando de la mano a su niño de cuatro años, cuando en dirección opuesta corría “El Gato”, huyendo de sus rivales, y uno de ellos le disparó, con tan mala suerte para la joven madre que el balazo le impactó en la nariz.
La escena de ver a Carmen del Socorro Gatica tendida en el suelo, con el rostro ensangrentado y su hijo llorando en derredor de ella, difícilmente la borrarán de sus mentes los habitantes del barrio “Israel Galeano”.
El doctor Ramiro Meza señaló que la bala se le introdujo a Carmen del Socorro en la fosa nasal del lado derecho y el proyectil se alojó detrás de la oreja del mismo lado.
El médico residente del Hospital “Lenín Fonseca” explicó que el proyectil en su recorrido le causó daños en tejidos blandos y en el maxilar derecho, y la onda expansiva, en el oído derecho. El también otorrinolaringólogo dijo que está pendiente una nueva evaluación médica para determinar la conveniencia de extraer la bala de revólver calibre 22 que permanece detrás de la oreja derecha de Carmen del Socorro.
El galeno dijo que las lesiones dejarán como secuela pérdida de la capacidad auditiva y probablemente sinusitis crónica por los daños causados en la fosa nasal.