Sucesos

Sucesos departamentales


Perro frustra a violador de menor
Martin Mulligan / GRANADA
Frustrado por un perro se vio un adolescente de 17 años, quien en un acto perverso sustrajo de la casa vecina a una niña de 10 años, para luego intentar violarla.
El hecho ocurrió en la comarca La Laguna No. 2, de esta localidad. Según relatos de los pobladores del lugar, a eso de las siete de la noche el adolescente llegó en estado de ebriedad a la vivienda de la niña, quien se encontraba sola debido a que su madre estaba de visita donde un vecino.
El joven al ver a la pequeña dormida la cargó en sus brazos y la llevó al patio trasero de la vivienda, pero, aparentemente, durante el trayecto la menor se despertó y empezó a llorar, y aunque el victimario le tapó la boca el perro ya había “entendido” la aberrada intención del vecino. Así que, con feroces ladridos la mascota de la menor logró llamar la atención de una vecina, quien al encender la luz de su patio logró descubrir al adolescente, el que fue denunciado y detenido por la Policía, institución que aún investiga el hecho para tipificar el delito.

La “puya” para ultrajarla tres veces
Irma Franco / MASAYA
Una mujer de 36 años fue víctima de los más crueles vejámenes por parte de un delincuente sexual, quien sin mediar palabras ingresó a su hogar, como “Juan por su casa”, y la tomó del cuello para arrastrarla hasta el cuarto, donde la intimidó con un “punzón” de picar hielo y la violó reiteradas veces.
La mujer, ante la agresión sexual de la que era víctima, gritó para pedir ayuda, pero sus lamentos fueron infructuosos, porque nadie la auxilió. No obstante, la ira del violador hizo que éste a cada grito de la mujer respondiera con un “puyazo”, dejando “crucificado” el cuerpo de la afectada. La mujer relató que el día de los hechos ella se encontraba enferma, por lo que se tomó una pastilla y se fue a su cuarto, pero al poco tiempo escuchó ruidos en la sala y se levantó para enterarse de lo que ocurría, en ese momento observó que un hombre alto, crespo y recio se encontraba dentro de su vivienda.
El intruso empezó a agredirla y le gritaba obscenidades mientras le ensartaba el objeto puntiagudo, luego la tiró al suelo y le abrió las piernas, amenazándola que si continuaba gritando la mataría. Fue hasta después que el sujeto la poseyó tres veces consecutivas que logró escapar a la calle, envuelta en una sábana, para pedir ayuda. El hecho fue denunciado ante la Policía Nacional, que realiza las respectivas pesquisas para dar con la identidad y el paradero del delincuente, el que tiene en grave estado de salud a su víctima, la que habita en la ciudad de Masaya.

Otro abuso sexual, pero en Nindirí
Irma Franco / MASAYA
Haber aceptado la invitación a tomar una gaseosa fue razón suficiente para que Johnny Hondoy abusara de una joven de 19 años, a quien diariamente transporta del Mercado de Mayoreo, de Managua, hasta su municipio de origen, Nindirí.
Relata la muchacha mancillada que regresaba del centro de compras, en el camión de Hondoy, y al pasar por la comarca Guanacastillo éste la invitó a tomar una gaseosa, a lo que ella accedió. El hombre se tomó un litro de cerveza y posteriormente siguió su recorrido hasta llegar a la Zona Franca de Nindirí, sitio donde le propuso a la joven que sostuvieran relaciones sexuales, y como ella se negó Hondoy la tomó por la fuerza y le advertía que “se dejara”, porque de no ser así la iban a violar los otros tres hombres que viajaban a bordo del camión.
En ese momento le introdujo los dedos de la mano derecha en la vagina y cínicamente la invitó a un hospedaje, lo que aceptó con la intención de que alguien pudiera ayudarla, pero todo fue en vano, porque el degenerado la violó y nadie le prestó auxilio.