Sucesos

Salvajismo con matrimonio

* El infortunado fue decapitado y tenía una mano desmembrada, y su mujer tenía mutiladas las manos y presentaba varios machetazos * Familiares sospechan que sicarios son los mismos que quemaron su humilde vivienda

José María Centeno

EL RAMA
Sólo una persona poseída por el demonio hubiera sido capaz de asesinar atrozmente a machetazos y puñaladas al matrimonio conformado por María Olimpia Guerrero Saravia, de 52 años, y Julián Romero Cruz, de 31, habitantes de la comarca Chalmeca, situada a 20 kilómetro de esta ciudad.
Resulta que en horas de la mañana del jueves María viajó a Ciudad Rama a realizar compras para su hogar. A su regreso su marido Julián la esperaba en la vega del río Escondido, donde sus asesinos estaban al acecho para consumar los crímenes.
La infortunada no tuvo tiempo de guardar las compras, pues al día siguiente fueron encontradas regadas al frente de la humilde vivienda construida de tablas.
El cuerpo de Julián fue encontrado decapitado a orillas del río, tenía desprendida la mano derecha y varios machetazos en diferentes partes de su cuerpo.
Mientras que su mujer fue encontrada sin vida en el interior de la casa con sus manos mutiladas, y presentaba múltiples puñaladas en diferentes partes de su cuerpo, y también varios machetazos.
Los cadáveres fueron encontrados el viernes a las seis de la mañana por un vecino de María, quien avisó a doña María Saravia, mamá de la mujer asesinada, que vive a media hora de camino de donde fue la matanza.
Inmediatamente un sobrino llegó y constató la horrenda escena: su pariente estaba boca abajo, tendida en el suelo.
La Policía Nacional se hizo presente al lugar de los hechos para realizar las investigaciones para dar con el paradero de los autores de esta matanza.
¿Fue pasada de cuenta?
Los autores se desconocen al igual que el móvil del crimen, pero según doña María Saravia, madre de la difunta, hace seis meses individuos desconocidos le pegaron fuego a su casa y le quemaron todas sus pertenencias, y hace 15 días un grupo de desconocidos le robó todas sus pertenencias.
María presentó la formal denuncia en la Policía Nacional, que no pudo dar con el paradero de los ladrones, de quienes se cree terminaron de forma atroz con el matrimonio.
Por su parte, doña María pide a la Policía Nacional y al presidente de la República que por favor se haga justicia y encuentren a los culpables de la muerte de su hija y de su yerno. De igual manera, Ileana Raquel Canales Guerrero, hija de la hoy difunta, abrumada por la muerte su madre, clamó a la Policía Nacional que se haga justicia, que se capture a los culpables y se les aplique todo el peso de la ley.
Hijos en Estados Unidos
María Guerrero Saravia era madre de siete hijos y a la hora del crimen sólo se encontraba su hija Ileana, ya que Isela, Isaac y Elisset Canales Guerrero residen en Los Estados Unidos.
Los cuerpos del matrimonio fueron trasladados al poblado de La Esperanza, donde vive su hija Ileana Raquel. El matrimonio fue velado y luego sepultado en el cementerio de esa localidad, a ocho kilómetros de Ciudad Rama. El sepelio fue acompañado por una gran multitud de amigos, quienes no ocultaron su repudio ante tan horrendo crimen.