Sucesos

“Ladrón de besos” culpable

* Fiscalía pide un año y medio de cárcel por cada una de las mujeres a las que habría acosado, besado y tocado

Lizbeth García

El ex director del archivo de la Dirección General de Migración y Extranjería, Félix Sebastián Sandino Hernández, regresó a prisión este miércoles, luego que el juez suplente Sexto Local Penal, Felipe Jaime Sandoval, lo declaró culpable del delito de acoso sexual en perjuicio de cuatro mujeres, ilícito que le podría costar al acusado seis años de su libertad.
Sandino fue acusado en febrero y estuvo preso varios días, pero luego en una audiencia especial de revisión de medidas recobró su libertad porque dentro de la cárcel no podía valerse por sí mismo, dado que tiene una prótesis en una de sus piernas, y ayer volvió a prisión dado que sobre él recayó sentencia de culpabilidad.
Máximo, tres años de cárcel
La Fiscalía solicitó al juez que castigue al acusado con un año y medio de cárcel por cada una de las cuatro víctimas, pero la posibilidad de que el juez acceda a esa solicitud es remota, tomando en cuenta que la pena máxima para los que cometen delitos que tienen penas menos que correccionales, entre los que se cuenta el acoso sexual, es de tres años.
Pero además el artículo 197 del Código Penal de Nicaragua dice que la persona que someta a otra a acoso o chantaje con propósito sexual, sin llegar a consumar la violación o la seducción ilegítima, será penada con prisión de uno a dos años.
Manuel Ismael Antón pidió la pena mínima de un año para su defendido y la suspensión de la ejecución de la condena, pero será hasta el próximo lunes que el juez se pronunciará en la respectiva sentencia, que valga decir no es definitiva porque es apelable.
La acusación que la Fiscalía interpuso en febrero de este año señala que el delito supuestamente se configuró en diferentes fechas, horas y años, pero siempre dentro de la Dirección General de Migración y Extranjería, donde el acusado y las víctimas laboraban como jefe de archivo e inspectoras, respectivamente.
Supuestamente el caballero las tocaba y “les robaba” besos por la fuerza bajo amenazas de que si no accedían a sus pretensiones serían despedidas. Incluso una de ella denunció que el acusado supuestamente se sacó el órgano viril y le hizo propuestas de tipo sexual.
La primera defensa que tuvo el acusado denunció en su momento que su cliente fue víctima de una conspiración y que quienes aparecían como ofendidas supuestamente eran las que acosaban a su cliente, sin embargo, durante el juicio el nuevo abogado basó sus alegatos en que dos de los hechos por los que fue acusado Sandino ya habían prescrito, y además no hubo formal denuncia de los mismos ante los órganos competentes.