Sucesos

70 mil dólares por propiedad que no le pertenecía


Francisco Mendoza

MATAGALPA

Por estafa fue acusada la señora Alicia Acosta, de 45 años, quien supuestamente vendió una propiedad que está en conflicto y de la cual ella nunca ha estado en posesión, sin embargo recibió un adelanto de 70 mil dólares.
Así lo dio a conocer el ciudadano Bismarck Peña Jarquín a la Policía Nacional, quien aseguró que la mujer se la presentó Salvador Talavera –-aparentemente el político de la ex Resistencia Nicaragüense--. Éste le dijo que le vendía una finca de 850 manzanas que tenía en la comarca La Uló en 110 mil dólares, por lo que después de ponerse de acuerdo en el precio, cerraron el trato y Peña Jarquín entregó 70 mil dólares a Acosta.
Según la acusación hecha por el afectado, fue hasta que entregó el dinero y que quiso ir a ver su nueva propiedad que se dio cuenta que ésta estaba en conflicto y que la mujer nunca ha sido su dueña, por lo que se considera estafado y pide a las autoridades que la procesen y apliquen el peso de la ley.

Timado con su cosecha
Por otro lado, un productor de granos básicos se quedó con las ganas de tener dinero en la bolsa porque dos mujeres le pagaron su producción con un cheque sin fondos.
Jacobo Soza Treminio aseguró a la Policía que a su casa, ubicada en Los Llanos de Tamalapa, municipio de Darío, llegaron las ciudadanas Aura y Rosa Inés Blandón, a proponerle la compra de todo el frijol que había cosechado, un total de 94 quintales, y acordaron que éste tenía un valor de 58 mil córdobas, y los montaron en un camión.
Pero cuando les tocaba pagar el producto, las mujeres le manifestaron que tenían un problema con el dinero, ya que debido a los constantes asaltos que se estaban registrando no andaban efectivo pero, si estaba de acuerdo, le pagarían con un cheque.
Pensando que se trataba de personas honradas, el productor les aceptó el cheque por sus frijoles. El problema fue cuando quiso cambiar el documento bancario y la cajera le manifestó que éste no tenía fondos, por lo que buscó a las mujeres y no las encontró por ningún lado, entonces cayó en la cuenta que había sido timado y recurrió a la Policía para ubicar a las Blandón y sus frijoles.