Sucesos

Veredicto de culpabilidad a los que hurtaron bicoca en la Western Union

* Su botín fue de nueve millones de córdobas, pero no lo pudieron gozar, porque uno confesó la trama y un testigo terminó de “hundirlos”

Lizbeth García

Dos testimonios fueron los que “hundieron” a los cuatro personajes que planearon y ejecutaron el millonario hurto en la Western Union, delito por el que fueron declarados culpables este miércoles a las nueve de la noche, aunque uno de ellos, Jorge Danilo Vega Ríos, cooperó en la investigación y se declaró culpable, por lo que la Fiscalía pidió la pena mínima de cuatro años de prisión para él.
Los otros corren el riesgo de ser condenados a nueve años de cárcel, pero será hasta el lunes 23 de octubre que el juez Cuarto Penal de Juicio, Jaime Alfonso Solís, se pronunciará en base a los agravantes y atenuantes que existan a favor de Jorge Arturo Pérez, Óscar Francisco Ayerdis Duarte y Esvin Antonio Sanabria, supuesto “cerebro” de la operación.
Durante el juicio oral y público la Fiscalía presentó ante el juez el acuerdo que suscribió el acusado, Vega Ríos, quien detalló paso a paso el “operativo” que ejecutaron el primero de julio en Air Pak Nicaragua, para sustraer 489 mil 687 dólares y 956 mil 761 córdobas con doce centavos, en total nueve millones de córdobas en pérdidas.
Vega Ríos, al aceptar los hechos, explicó mediante un escrito que planeó todo junto a los otros acusados, de tal forma que el primero de julio se presentó a su trabajo, donde era jefe de bóveda y caja, y desconectó las cámaras de vídeo, tal como se lo había explicado Esvin Antonio, quien también trabajaba para esa compañía.
Luego se apoderó del dinero y mantuvo comunicación con Óscar Francisco y Esvin Antonio, quienes prepararon el traslado del dinero a Matiguás y Matagalpa, donde “lo invirtieron” en ganado y tierras.
Celada
También Vega Ríos confesó que fue Jorge Arturo quien coordinó su huida hacia El Sauce, para después irse a Honduras, con la ayuda de un “coyote”. La idea era llegar a Estados Unidos, lo que no pudo hacer porque finalmente fue capturado en el vecino país del norte, por permanencia ilegal. Estaba enfermo y sin dinero.
Durante el juicio declaró la testigo Ana Consuelo Ríos, quien reveló que cuando se enteró de todo por medio de los periódicos, donde la Western ofrecía 250 mil córdobas por la captura, se contactó con él y éste le contó que había sido usado por Óscar Ayerdis Duarte.
La testigo confesó que le tendió una celada a Ayerdis bajo el pretexto de que le entregara diez mil dólares, y cuando éste le iba a entregar el dinero, fue capturado por la Policía.
Ana Consuelo destacó durante el juicio que Vega Ríos no tenía la capacidad intelectual de haber planeado el hurto, “porque ni es vago ni tiene vicios, por lo que fue inducido por gente de mente sucia”. La aceptación de los hechos junto al testimonio de Ana Consuelo Ríos pesó mucho a la hora del veredicto.
Durante la audiencia de debate de pena los abogados defensores pidieron que sus clientes fuesen tenidos como cómplices y no como coautores, lo que los haría acreedores de la mitad de la pena que mereciere el autor, pero será hasta el día de la notificación que se sabrá cuántos años permanecerán todos los acusados “a la sombra”.