Sucesos

Duro “golpe” a la delincuencia en Carazo

* Están detenidos 12 supuestos integrantes de una banda de asaltantes que también cometían abigeatos y homicidios

Alberto Cano

JINOTEPE, CARAZO -Un duro “golpe” sufrió la delincuencia en Carazo después de la captura de doce supuestos integrantes de una banda de asaltantes vinculados por las autoridades con numerosos asaltos, robos, abigeatos y hasta homicidios.
El jefe de Auxilio Judicial de Carazo, subcomisionado Diego Baltodano Callejas, al presentar a los supuestos malhechores, dijo que la captura de los implicados en diversos delitos tuvo lugar en Jinotepe, Diriamba, San Marcos y en la comarca El Quinal, de Santa Teresa, donde al parecer era el centro de operaciones de los ahora procesados.
Estas personas, señaló Baltodano, venían delinquiendo desde finales del año pasado, y cometieron numerosos asaltos a lo largo de este año, teniendo preferencia por los campesinos que por necesidad venden sus animales y propiedades y no acostumbran depositar sus ahorros en los bancos, por lo que fácilmente eran presas de los sujetos, quienes ya se encuentran a la orden del Ministerio Público en el departamento de Carazo.
Hasta un doble homicida
Entre los capturados que ayer fueron presentados a los periodistas están: Leonel Palacios, supuesto jefe de la banda; Santero Narváez Cano, Ariel Narváez Cano, Jaime Acevedo Cano, Ricardo Martínez, Simeón Róger López, Nevil Aburto Peña y Erasmo Alfredo Cano Peña, este último acusado de doble homicidio desde hace tres años, cuando presuntamente mató a tiros a Carlos Alberto Gutiérrez Rodríguez y Arlan Guillermo Baltodano.
El supuesto autor de este doble homicidio, señaló Baltodano, siempre estuvo prófugo y “cayó” en la redada, mientras su participación en los hechos recientes está claramente demostrada, expresó el oficial.
A los componentes de esta banda las autoridades les requisaron ocho teléfonos celulares, tres revólveres, dos rifles, 22 navajas, puñales, fierros para marcar al ganado, uniformes camufles y verde olivo, cuatro bicicletas, trece relojes, algunos de marca, cadenas y pulseras de oro, dinero en efectivo cuyo monto no fue precisado, un minicomponente, un órgano que se supone haya sido robado en alguna iglesia evangélica, cargadores para celulares y radiocomunicadores, así como varias radiocaseteras de vehículos, entre otros objetos.
Entre los objetos ocupados también está una computadora de pantalla plana, y esa prueba es contundente, porque no se trata de campesinos dedicados al trabajo los que fueron arrestados, sino de malhechores que estaban bien organizados y asolaron por buen rato, sembrando el terror en la zona rural de La Conquista y El Rosario, dijo el subcomisionado Baltodano, tras señalar que el “quiebre” fue espectacular y que representa un duro “golpe” para la delincuencia de Carazo.