Sucesos

¿Crimen pasional?

* Vigilante apareció en estado de descomposición y desnudo en el fondo de un sumidero

Orlando Barrios

Varios obreros, guiados por el mal olor que se apoderó del ambiente, descubrieron dentro de un sumidero tapado con una loseta de concreto y de unos cinco metros de profundidad el cadáver completamente desnudo del vigilante Juan Róger Araica Canales, quien resguardaba una vivienda en construcción situada al oeste del tanque de agua de Satélite de Asososca.
Uno de los trabajadores de la construcción, que prefirió no identificarse, reveló que llegó en horas de la mañana de ayer, pero que el hedor no lo dejó trabajar, por lo que en horas de la tarde, junto a otros compañeros de trabajo, decidió buscar el origen del mismo. “Llegamos hasta el sumidero, pero estaba cubierto con una loseta. Entonces decidimos moverla, y en una esquinita vimos un cuerpo, por lo que llamamos a la Policía”, indicó uno de los trabajadores.
El teniente Miguel Munguía, de la Dirección de Bomberos de Ciudad Sandino, expresó que la Policía los llamó a eso de las tres y quince de la tarde para extraer el cadáver del sumidero.
“Tuvimos que utilizar una barra para destruir parte de la loseta y así sacarlo del fondo de la letrina”, agregó el bombero.
Por su parte, la comisionada Cecilia Taleno, segunda jefa de la Policía en Ciudad Sandino, comentó que la última vez que vieron con vida al vigilante de 58 años fue el sábado por la tarde, cuando salió a buscar agua en un recipiente.
“Los autores pretendieron hacer creer que el móvil era el robo, porque no aparece la ropa de la víctima, así como su pago, una puerta y varias herramientas que se utilizan en construcción”, señaló la segunda jefe de la Policía de Ciudad Sandino. En la inspección se encontró un alambre, por lo que se presume que Juan Róger pudo haber sido asfixiado y luego lanzado al sumidero, donde fue hallado ayer.
Estrenando relación amorosa
Oswaldo José Canales dijo a EL NUEVO DIARO que su progenitor no tenía enemigos, pero que había iniciado un romance con una mujer a quien sólo identificó como Yolanda, y que vive en el kilómetro nueve de la carretera nueva a León.
Este dato fue informado a la Policía, para dar una luz en las investigaciones, por lo que no se descarta que exista un motivo pasional en el crimen del vigilante.
El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde determinarán la hora así como la forma en que perdió la vida.