Sucesos

Extraño incidente deja dos fallecidos

* Se habla de que un ganadero habría disparado contra un comerciante salvadoreño, porque éste rechazó su invitación * El joven nicaragüense, luego de haber cometido el homicidio, se habría suicidado dentro de su vehículo

Róger Olivas

EL VIEJO, CHINANDEGA
En circunstancias aún no esclarecidas, Roberto José Alvarado Mercado, de 28 años, conocido como “Tabaquito”, originario de este municipio, y el comerciante Juan Francisco Villalta Mancías, de 46 años, de origen salvadoreño, murieron a balazos a las 8:50 minutos de la mañana de este viernes.
Un testigo relató a la Policía de El Viejo que Alvarado Mercado invitó al cuzcatleco, un próspero acopiador de mariscos, a comer ostras en un restaurante del balneario Padre Ramos, y como éste se negó le propinó tres disparos con una pistola calibre 3.57.
Enseguida, presuntamente “Tabaquito” se asestó un disparo en la cabeza.
Se conoció que una persona resultó con refilones de bala, y será clave en las investigaciones que realiza el equipo técnico de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ)-Chinandega.
Antes de partir hacia Padre Ramos, Alvarado Mercado le relató al subcomisionado Carlos Hernández, jefe de la Policía de El Viejo, que había recibido amenazas de muerte, por lo que el oficial le recomendó que interpusiera formal denuncia.
El cadáver de Alvarado Mercado yacía en su camioneta Toyota gris, placas CH01636, y el cuerpo del salvadoreño, quien deja una niña en la orfandad, estaba en su camioneta Ford Ranger.
Peritos de la Policía de Chinandega realizaron pruebas de parafina a ambos cadáveres, al testigo y dos empleados del cuzcatleco para determinar cómo ocurrió el hecho sangriento.
El propietario de un restaurante ubicado cerca de la escena del crimen dijo que escuchó los disparos, pero nunca se imaginó que los dos amigos murieran de forma sangrienta.
Progenitor sorprendido
Roberto Alvarado Benavides relató a EL NUEVO DIARIO que vio por última vez a su hijo, que deja a dos hijos en la orfandad, a las siete y media de la mañana de este viernes, y su doméstica le aseguró que éste salió sin camisa, en pantalón corto y dejó los teléfonos celulares en su casa, ubicada cerca del instituto “Miguel Jarquín Vallejos”, de El Viejo.
“No sé cómo ocurrieron los hechos. Él portaba arma porque vendía ganado en un matadero de la capital, tenía carácter fuerte, pero era cariñoso con sus empleados, me ayudaba en las labores de ganadería y camarones, posiblemente pediré una investigación”, expresó el progenitor, quien agregó que fue sorprendido por esta fatal noticia.