Sucesos

La otra versión del “triple asesino”

* Dice que su familia fue víctima de un ex policía, quien mató a su padre y a su madre * Y en busca de su propia justicia asegura que no fue él quien mató a las tres personas que le achacan

MATAGALPA -Tres asesinatos, además de varios homicidios frustrados y otros casos de lesiones graves, son parte de los delitos por los cuales se acusa a Pedro Pablo Dávila Oporta, originario del municipio de La Cruz de Río Grande, quien fuera capturado en un operativo madrugador, en la comarca Likia, municipio de Matiguás, por agentes policiales del Grupo de Intervención Rápida --GIR--.
Así lo dio a conocer el comisionado Cruz Sevilla, jefe de Auxilio Judicial de la Policía de este departamento, quien dijo que éste tenía orden de captura por los delitos de asesinato, homicidio, lesiones graves y asociación ilícita para delinquir, hechos ocurridos en el sector de Río Blanco.
Aún no había sido localizado cuando el 21 de febrero del presente año, Dávila Oporta asesinó a Domingo Zeledón Torres y lesionó de gravedad a Roberto Rivera Rodríguez y a Yasire del Socorro Guzmán, hecho ocurrido cuando los afectados se movilizaban en un taxi, en el departamento de Boaco.
Ultimó a dos Flores
Pero también hay información de que este individuo cometió un doble asesinato en el municipio de La Cruz de Río Grande, Región Autónoma del Atlántico Sur, donde asesinó a dos personas de apellido Flores, hecho ocurrido el año pasado. Después del asesinato del productor Domingo Zeledón, el asesino múltiple se trasladó a vivir a Likia, municipio de Matiguás, en la casa de su tío, Juan José Oporta.
Sevilla señaló que en el caso de los homicidios frustrados, reportados en el municipio de Río Blanco, por los cuales también se investiga a Dávila Oporta, las víctimas que sobrevivieron son Carlos González Cantillano, Anastasio Rodríguez Álvarez, Cruz Urbina Mendoza, René Urbina Mendoza, Marvin Maximino Jarquín Espinoza y Roberto Rivera Rodríguez, hecho por el cual ya pasó a la orden de las autoridades judiciales.
Al momento de la captura, a Pedro Pablo se le ocupó un revólver calibre 38 que tenía debajo de la almohada, así como un radio de comunicación, por lo que después de su captura fue trasladado a Matagalpa, para pasar a la Fiscalía, que realizará las respectivas denuncias ante los juzgados correspondientes.
Se queja de la Policía
Aunque negó todos los cargos por los cuales había orden de captura en su contra, de forma violenta al inicio, porque según él no pensaba hablar, Pedro Pablo Dávila dijo: “Juelagranp… Mirá cómo son las ver… no hicieron gestión en la muerte de mi padre ni de mi madre, y están haciendo cosas conmigo que yo no he hecho y que desconozco”.
“Yo le dije al capitán Wiliam Ballesteros dónde estaba el asesino de mis padres, ya que supuestamente son cuatro, y uno que los mandó a matar. Él sólo me dijo que no sé qué y que no sé cuánto, y me salió con un montón de cosas, por lo que al ver que no se hizo justicia por nada, yo me salí y me fui con la idea de buscar otro tuco de tierra. ¿Qué voy a estar haciendo ahí, para que me harten?”, se preguntó, en un muy propio estilo para expresarse ante los medios de comunicación.
El supuesto triple asesino aseguró que hasta el momento no ha hecho nada, pero quiere encontrar justicia, aunque sea por su propia mano. Aseguró que el culpable de la muerte de sus padres es un hombre que fue policía rural, de nombre Ricardo Robles López.
Dávila Oporta asegura que Roble López una vez llegó al río de su propiedad, donde estaban los chavalos de la casa bañándose, en la comarca La Estrella, en San Pedro del Norte, y disparó varios tiros al aire y amenazó de muerte a su madre, y poco tiempo después cumplió con sus advertencias.
Finalizó señalando que no sabía por qué la Policía lo había capturado debido a que estaba con su tío, trabajando. Cuando le señalamos que estaba siendo acusado de tres asesinatos cometidos en Boaco y La Cruz de Río Grande dijo desconocer estos hechos.
A pesar de todo, el expediente que tiene la Policía en sus manos dice todo lo contrario, además que, en una ocasión que lo tenían ubicado y logró escapar, dejó abandonada una sub-ametralladora Cheka M-25, además de varias oraciones “diabólicas”, por lo que muchos aseguraban que era brujo, y cuando la Policía lo buscaba se transformaba en culebra, pero ahora está tras las rejas a la espera de ser procesado por los crímenes cometidos.