Sucesos

“No me importa que me juzguen”


Lizbeth García

Como Ariel Fernando Gonzalo Villarreal, de 30 años, no quiso mediar y devolver el dinero del que supuestamente se apropió, permanecerá 68 días en prisión antes que los miembros de un tribunal de jurados decidan, este 12 de diciembre, si es culpable o no por el hurto de casi un millón de córdobas propiedad del Banco de la Producción (Banpro).
La fiscal auxiliar Verónica Nieto explicó que después de la audiencia preliminar ofrecieron la mediación, pero todavía esta semana, cuando se celebró la audiencia inicial del juicio, no habían recibido una respuesta y el dinero sigue sin “aparecer”.
Entregó dinero a otro que huyó
Pero quizá nunca la reciban, porque de las pruebas aportadas por el Ministerio Público se desprende que el acusado le habría dicho al jefe de seguridad del banco, Julio Serrano, y a otro empleado, que el dinero se lo había entregado a otra persona que ya estaba fuera del país y que no iba a explicar nada, porque no le importaba que lo enjuiciaran.
Como se recordará, Gonzalo fue acusado la semana pasada en el Juzgado Octavo Penal de Audiencias por la supuesta autoría del delito de hurto con abuso de confianza de 250 mil córdobas con 13 centavos y 38 mil 700 dólares, hecho acaecido el 13 de septiembre en la sucursal de Banpro de San Luis, lugar donde el imputado trabajaba como cajero del autobanco.
Según la acusación, el día del crimen Gonzalo había sido objeto de un “arqueo sorpresa” que reveló que todo el dinero que tenía en caja (un millón 26 mil 88 córdobas con 55 centavos y 51 mil 282 dólares 93 centavos) estaba completo hasta ese momento.
Pero presuntamente a las ocho de la noche del 13 de septiembre tomó parte del dinero y lo escondió entre sus ropas, aprovechando que estaba solo. Luego supuestamente le entregó a la jefa de servicios bancarios, Lila Balmaceda, dos sacos con el dinero restante, para ser guardados en la bóveda.
Cerraduras intactas
La fiscal Nieto explicó que entre las principales pruebas que tienen para ir a juicio se encuentran los dos sacos con las cerraduras intactas, porque aparentemente el acusado violentó el procedimiento que existe para abrir los dos sobres lacrados donde estaban la llave original y la copia que se usan para abrirlos y luego depositar el contenido de los mismos en la bóveda del banco.
También la fiscal explicó que ofrecieron vídeos del banco y fotos donde se observan la bóveda y el autobanco donde laboraba el acusado.
Durante la audiencia inicial del juicio, celebrada a puerta cerrada, la defensa, Bismarck Quezada, le pidió al juez que mandase a valorar al acusado porque tiene problemas gastrointestinales y necesita una endoscopia, solicitud que tuvo eco por parte del judicial José Galeano Bravo.
El ex cajero del banco fue capturado en Peñas Blancas, por lo que el juez decidió dejarlo en prisión, aunque se trate de un delito de orden patrimonial y el reo esté enfermo.
Cabe mencionar que quien es declarado culpable por hurto puede ser condenado de tres a siete años de cárcel, pero cuando el delito se comete con abuso de confianza, la pena mínima o lo máxima aumenta en un tercio.