Sucesos

Degollada y apuñalada

* La víctima de 22 años, fue encontrada en la cama junto a dos armas blancas * Otro feminicidio, y el principal sospechoso es su compañero de vida * Joven madre deja en la orfandad a dos niñitos

El llanto de un bebé de apenas tres añitos condujo a una vecina a descubrir el cadáver de su joven madre, Esperanza Rivas, quien fue asesinada en horas de la madrugada de ayer en su vivienda, situada en el barrio “Concepción de María”.
María Jesús Blandón, vecina de la ahora difunta, relató que corrió hasta la casa, donde al penetrar se encontró con la dantesca escena.
“No podía creer lo que mis ojos veían, le tocaba los pies y la llamaba para que reaccionara, pues aún tenía las esperanzas de que sólo estuviese herida y que encontraría el alivio en el hospital”, expresó la vecina.
Sin embargo, la víctima de 22 años presentaba una herida en la yugular y cuatro estocadas en el tórax, que le arrebataron la vida de manera instantánea.
Según galenos del Instituto de Medicina Legal, ella pudo ser asesinada alrededor de las tres y media de la madrugada de ayer.
El cuerpo de Rivas fue encontrado en su cama junto a dos armas blancas que tenían manchas de sangre, por lo que se presume hayan sido utilizadas para consumar el asesinato de la joven madre.
El subcomisionado Ramón Morales, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial del Distrito Seis, informó que las investigaciones continúan hasta dar con el autor del crimen, pero las sospechas recaen sobre su compañero de vida, Erling González Torres.
Vecinos afirman que marido salió a trabajar
Algunos vecinos confirmaron que a eso de las cinco de la madrugada de ayer vieron a Erling Torres cuando pasó por una pulpería, donde compró cigarrillos, hora en que él sale rumbo a su trabajo.
Agregaron que hace ocho meses Esperanza presentó formal denuncia en esa delegación policial en contra de su cónyuge por violencia doméstica.
La joven de 22 años deja en la orfandad a un niño de tres años, quien ayudó con su llanto para que encontraran su cadáver, y a un bebé de apenas dos meses de nacido, los que están bajo la tutela de Juana Olimpia Torres, tía de Erling.
Hasta la edición de ayer González Torres era el principal sospechoso del crimen, pues no había aparecido, pese a que sus familiares afirmaban que éste se encontraba laborando en la Zona Franca “Las Mercedes”.
María Jesús Blandón comentó que lo extraño es que no se escuchó ni un grito y que la última vez que vieron con vida a Esperanza fue a las ocho de la noche del viernes cuando se dirigió a la venta.
La infortunada era originaria de Matiguás y laboraba en la Zona Franca “Las Mercedes”.
El crimen ocurrió de donde funcionó la Ferretería Cuatro, dos cuadras arriba, una y media al sur, barrio “Concepción de María”.