Sucesos

El caso del profesor-poeta, acusado de violar a niñas


GRANADA
La costumbre generalizada de los padres de familia de “educar” a sus hijos por medio de la coacción, provoca muchas veces que éstos callen sus abusos.
El caso de una menor de 12 años tuvo como detonante el chantaje de su hermanita menor, quien, en presencia de una vecina, pidió un córdoba, so pena de revelar a su mamá que se encerraba con el profesor en el aula de clases. Dicha acción mantiene actualmente en prisión preventiva a un maestro de primaria que enfrentará un juicio por los cargos de violación a dos menores en la ciudad de Granada.
El hecho ocurrió en la Escuela “Lolita Soriano”, de la Colonia El Guadalupe, en la comarca de San Blas, a unos 20 kilómetros del casco urbano de esta ciudad colonial. De acuerdo con el expediente policial, el cual ya fue remitido al Ministerio Público, las niñas abusadas sexualmente por el profesor tienen doce y nueve años.
Desgarres en partes íntimas
El forense, después de realizar los exámenes pertinentes a las menores, determinó que la menor de doce años muestra desgarre por penetración en el ano, y la otra niña presenta rompimiento de himen por una causa similar.
La niña de 12 años testificó a la Comisaría de la Mujer de la Policía de Granada que los abusos del profesor, quien responde a las iniciales Y.H., de 31 años, se remiten a inicios del ciclo escolar, en febrero de este año.
Agregó que durante estos meses fue manoseada por el profesor durante los recesos, como también los viernes, después que éste despachara al resto de estudiantes.
De este modo, el pasado 4 de agosto, manifestó la niña que fue obligada por el profesor a permanecer a solas con él dentro del aula de clases, después de la jornada; día en que por vez primera fue penetrada por el victimario.
El acto aberrante ocurrió dos veces más, hasta que la vecina detectó el chantaje, al quedar la menor expuesta por su hermanita, por lo que la interrogó, y ésta, al final, confirmó lo que sufría en silencio desde meses atrás.
La vecina, quien se dirigiera a hablar con Edda Paola Ruiz, directora del centro escolar, tomó cartas en el asunto avisando a la madre de la víctima e inmediatamente a la Policía, institución que logró dar cuenta del abuso de la otra niña de nueve años.
La niña de nueve, quien al parecer era amenazada emocionalmente como la anterior a permanecer callada o de lo contrario hablaría con los demás profesores sobre lo que hacían para que fuera expulsada del centro y no obtuviera otro lugar para estudiar, testificó que fue violada el día jueves 24 de agosto en la misma aula del centro escolar.
El profesor fue suspendido de la escuela el 29 de agosto y detenido días después por la Policía en su casa de habitación, donde convive con su esposa y sus dos hijas.
En audiencia inicial el pasado cuatro de septiembre, el Ministerio Público presentó ante el juez los cargos por violación contra Y.A.H.M., quien se limitó a escucharlos, careciendo en ese momento de abogado defensor.
Asimismo, la subcomisionada María Ligia Hernández, jefa de la Comisaría de la Mujer, el pasado viernes se reunió con los padres de familia de la escuela donde ocurrieron los hechos, para averiguar si existen otros estudiantes afectados por abusos, ya que la Policía investiga en otra escuela de primaria en la comunidad de Cailoa, comarca del mismo municipio, las causas por las que Y.H. fuera despedido. Aparentemente el docente fue retirado del cargo por las mismas razones, pero las denuncias no fueron interpuestas.
“Confío en Dios…”
EL NUEVO DIARIO entrevistó en la celda preventiva al profesor, quien se negó a comentar sobre los hechos de los cuales está siendo acusado, argumentando que no debía brindar a nadie declaraciones sin presencia de su abogada, por lo que se limitó a decir que es católico y confía en que Dios le permitirá probar su inocencia en el juicio.
Y.H. se graduó de docente en la Escuela Normal de Jinotepe, en 1998, antes de eso y paralelo a sus estudios, ejerció oficios de jardinería, albañilería y ayudante de carga de camiones. Pertenece a una familia funcional, en la que manifiesta tener buenas relaciones con sus dos padres y sus hermanos, como también en su matrimonio de seis años de duración exitosa.
Es diabético, pero eso no limita su afición por el base-ball. Añade que gusta de escribir poemas. END pidió, por tal razón, que escribiera sus emociones en versos, y luego de la debida aprobación de los agentes policiales, el profesor expresó en una estrofa lo siguiente:
“En el jardín encontré una flor/ tan linda y bella/ que me enseñó (tachó y cambió por “llevó”) a tener tu amor/ bajo la luz de la estrella”.
Durante el juicio testificarán los padres de las víctimas, dos estudiantes de la Escuela “Lolita Soriano”, la directora del centro y la vecina de la niña de 12 años.
La subcomisionada Hernández manifestó que las niñas son actualmente asistidas por la psicóloga de la Comisaría de la Mujer, quien detecta serios traumas psíquicos en las víctimas, las que constantemente lloran, por lo que están anuentes a mantenerlas en constante observación.