Sucesos

Agentes antidrogas desarticulan “empresa de papel”

* Porque supuestamente era “la fachada” para venta de drogas

Lizbeth García

La juez Octavo Penal de Audiencias, Karla García, admitió la acusación que la Fiscalía presentó en contra de tres ciudadanos a quienes les decretó la prisión porque fueron capturados con 23 paquetes que contenían 19 mil 877.9 gramos de marihuana dentro de la empresa Empaques Mundiales S.A., sitio que según el Ministerio Público era la fachada para comercializar y distribuir drogas.
Dentro de la empresa que estaba ubicada en Ciudad Jardín, la Policía encontró documentación que revela que las transacciones de la compañía eran millonarias, porque hallaron un recibo por 300 mil dólares.
Los acusados por tráfico de estupefacientes y posesión ilegal de armas son José Dolores Ruiz, Segundo Marcos Estrada y Manuel Antonio Rivas o Peña Vásquez.
Según la acusación, la Policía se enteró de las supuestas actividades de los acusados por medio de una llamada anónima. Llegaron al lugar, y observaron que Manuel Antonio arribó en un Toyota blanco y sacó un bolso del mismo, mientras José Dolores y Segundo Marcos, quien suscribió el contrato de arrendamiento de la vivienda, salieron a encontrarlo.
Después todos entraron a la casa, luego José Dolores y Segundo Marcos presuntamente se salieron a vigilar, pero de todos modos llegó la Policía con las fuerzas especiales Tapir, y registraron todo, lo que permitió que encontraran el bolso con 22 paquetes y una escopeta calibre doce. El último paquete estaba dentro de una oficina ubicada en el costado norte de la vivienda.
Durante la audiencia preliminar del juicio realizada este domingo, los tres abogados defensores --Oscar Ruiz, Oscar Miranda y Juan Miranda Tercero-- cuestionaron la acusación, porque en el apartado referido a la identificación técnica de la droga decía que era cocaína, la que había sido encontrada en la bolsa del pantalón del acusado.
La fiscal Kenia Jirón le pidió a la juez que corrigiese el error, pero los abogados dijeron que eso no era un simple error material, sino la parte medular de la acusación, y solicitaron la no admisión de la misma porque no era clara ni precisa, y porque, además, señalaron varios errores en cuanto a los procedimientos.
Sin embargo, la juez corrigió el error, porque el mismo no modifica la acusación ni causa indefensión, admitió el libelo, puso en prisión a los acusados y programó la audiencia inicial para el dos de octubre.