Sucesos

Asesina y empala a su amigo de tragos

* Primero le desfiguró el rostro a garrotazos, y luego le introdujo un palo en el ano * El horroroso crimen ocurrió en El Guayabito

Leopoldo López

GRANADA -Wilmert Antonio Centeno Mercado, de 28 años, fue ultimado de varios garrotazos presuntamente por su amigo de tragos, Víctor Manuel Arias Moreno, de 20, quien fue detenido momentos después de haber cometido el asesinato atroz.
Fue tanta la saña con que actuó el asesino, que le desfiguró el rostro a su víctima y parte de la cabeza con un palo de guarumo, hasta provocarle la muerte por hemorragia cráneo cerebral.
Después le quitó a la víctima el short y los calzoncillos que vestía, para introducirle en el ano un pedazo de garrote.
El horrendo crimen se originó la tarde del viernes del empalme Guanacaste, 200 varas arriba, kilómetro 57.5 sobre la carretera a Granada y 500 metros al norte, en la comarca El Guayabito, de la jurisdicción del municipio de Diriomo, informó la subcomisionada Martha Alemán, de la Secretaría Ejecutiva de la Policía de Granada.
Por una bicicleta
Investigaciones preliminares de la Policía revelaron que Wilmert Antonio Centeno Mercado salió en compañía de Víctor Manuel Arias Moreno, el jueves 21, y empeñaron la bicicleta BMX niquelada de Jonathan Oporta por 130 córdobas para ingerir licor.
Pero el viernes, un familiar de Oporta les dio 50 córdobas para que pagaran la deuda y se evitaran problemas con el dueño del velocípedo.
Sin embargo, Wilmert se encontró con Víctor Manuel y le dio un empujón, porque al parecer habían quedado mal con el acuerdo de caballeros de pagar la deuda entre los tres.
Volvió a la escena del crimen
Esto molestó mucho a Víctor Manuel, quien se armó de un garrote y decidió terminar con la existencia del Wilmert Antonio.
Después de consumar el crimen, se fue a casa de la señora Juliana del Socorro Mercado a pedir más dinero por la bicicleta, pero no la encontró.
En ese momento, vecinos del lugar comentaban que había un muerto en el Guayabito, por lo que Víctor Manuel se sumó a los curiosos para ver si su amigo estaba muerto, y con ello despistar a las autoridades policiales, que en término de tres horas dieron por esclarecido este asesinato atroz.
El cuadro era horroroso, por lo que se presentó una patrulla de la Policía de Diriomo; luego se hicieron presentes la comisionada mayor Glenda Anabell Zavala, oficiales de investigación, el médico forense Mario Hernández y la fiscal auxiliar para esclarecer este caso que tiene conmovida a la ciudadanía granadina.