Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Episodio de sexo sadomasoquista llega a los juzgados
Un hombre de iniciales R.J.S.R., de 32 años, fue acusado en el Juzgado Cuarto Penal de Audiencias de Managua, ayer, porque supuestamente el once de enero de este año golpeó a su mujer, de 21 años y de iniciales M.U., y luego le quiso introducir un elote en sus partes íntimas, pero ahora la dama dice que eso es mentira, que ella “ya se arregló” con su pareja y que están conviviendo nuevamente, lo que hace suponer que lo ocurrido simplemente fue sólo un episodio de sadomasoquismo.
La fiscal Eveling Ávila le explicó a la supuesta víctima que los delitos acusados (lesiones físicas y sicológicas) son perseguibles de oficio, por lo que el Ministerio Público está obligado a instar la acción. La acusación indica que los hechos se dieron en Villa Reconciliación, cuando el acusado le reclamó a su mujer por llegar tarde a casa y dejar a su hija de dos meses en el hogar de su tía. Luego supuestamente le dio puntapiés en el estómago y la espalda, después la fajeó en los brazos y el cuerpo.
Seguidamente la tomó del cuello, la golpeó en el estómago y abdomen, para luego quebrarle una botella en la nariz, no sin antes amenazarla de muerte. Cuando la dama cayó desmayada al suelo, el hombre la habría recogido para llevarla al cuarto, chuparle el cuello e intentar introducirle el elote en sus partes íntimas, lo que la víctima impidió y después huyó. Hay dos dictámenes médicos que confirman las lesiones físicas y sicológicas.
El forense Nelson García Lanzas señaló que la joven tiene lesión síquica grave (presenta estrés postraumático), por lo que requiere atención siquiátrica por un buen tiempo. Se desconoce a qué edad la víctima inició vida de pareja, porque ahora tiene 21, pero dice que ha convivido con su marido doce años, pero sólo en los dos últimos la ha golpeado, porque es “celoso y controlador”.
365 días de prisión para homicida
La juez Sexto Local Penal, María Iveth Pineda, admitió la declaratoria de culpabilidad de Evert de la Cruz González, quien fue condenado a un año de prisión por el delito de homicidio culposo en perjuicio de Ozono Glaciar Terán Guillén, de 15 años, quien falleció el trece de agosto en la madrugada en Campo Bruce, al recibir un escopetazo en la cara.
Como el acusado no representa un peligro para la sociedad, por la forma en que ocurrió el crimen y porque no hubo dolo, la judicial decidió mantener a González bajo arresto domiciliar mientras la sentencia no esté firme, aunque dejó abierta la vía civil para que los familiares del imputado vayan a reclamar por esa vía los daños y perjuicios que el delito les deparó.
En la sentencia, la judicial ordenó el decomiso de la escopeta que el vigilante estaba usando el día que estaba bromeando con el quinceañero.