Sucesos

Comerciante culpable de abuso deshonesto


Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN -El Ministerio Público y la ciudadanía del municipio de Siuna aplauden la decisión de un jurado de conciencia que encontró culpable a un hombre de 38 años por el delito de abusos deshonestos en perjuicio de una niña de tres años.
El depravado sujeto tocó las partes íntimas de la pequeña cuando jugaba con su muñeca, cerca de su vivienda, en el área urbana de esta localidad.
Misael Antonio Grádiz Ponce, de 38 años, comerciante, originario de El Tamarindo, municipio de Somoto, departamento de Estelí, y con una seña de herida de machete desde la nariz hasta el pómulo izquierdo, es el individuo que fue declarado culpable, tras los alegatos finales del juicio oral y público entre el representante de la víctima, el fiscal, Reimundo Arróliga Triana, y el defensor Omar Rojas, la mañana del viernes último, en el Juzgado de Distrito Penal de Juicio, a cargo del juez Victorino Estrada Flores.
El fiscal auxiliar de Siuna, Reimundo Arróliga, demostró con seis testigos y con las consideraciones de un informe del forense en Las Minas, Richard Larios Navarrete, que el acusado abusó a la menor, al introducirle la mano derecha debajo de la faldita y frotar sus gruesos y sucios dedos en sus genitales. El procesado atrajo a su pequeña víctima con una moneda de un córdoba, la que prometió regalar cuando se le acercara.
Pretendía violarla
Al parecer, el depravado sexual, que aparentaba leer un libro, pretendía introducirle el dedo medio a la niña, pero uno de sus tíos frustró el acto criminal, al ver la abominable escena desde una distancia menor a las cincuenta varas.
El depravado, al verse descubierto, huyó del sitio, pero la mamá de la menor presentó formal denuncia, por lo que los oficiales lograron su detención en el mercado.
Aparentemente, el señalado pretendía huir de Siuna, ya que el lugar donde fue capturado sirve de salida y de entrada al transporte intermunicipal.
El forense en Las Minas, Richard Larios, aseguró que no se detectó ruptura de himen y no estima ninguna alteración en el aparato genital de la menor, pero las gesticulaciones de la niña lo señala como abusador.
Niña registra abuso
La madre de la niña declaró como testigo en el juicio contra el comerciante y pidió permiso al juez Estrada para que la niña expresara qué le dijo y qué le había el hecho el acusado, al que identifica con el dedo índice, al pasárselo desde la nariz hasta el pómulo izquierdo, en clara referencia a la cicatriz que tiene su victimario.
Pero a petición del defensor Omar Rojas, fue negada por el juez Estrada, porque la intervención de la niña no constó en el intercambio de pruebas.
Según su progenitora, la niña, pese a su corta edad, le dijo que el hombre con la seña en la cara la llamó insistentemente y le ofreció una moneda de un córdoba, y que cuando se le acercó comenzó a tocarla.
Al referir lo último, la menor presiona sus dos manitos y las coloca en sus genitales, para expresar la forma en que el depravado la manoseó.
El fiscal en Siuna, Reimundo Arróliga, aprovechó el caso para recomendar a las familias nicaragüenses que vigilen ininterrumpidamente a las niñas y niños, sobre todo cuando se encuentran en los inseguros patios de las casas.