Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Recibe golpes y balazos, pero quiere a su marido
Pese a que María Martínez Pichardo perdonó a su marido, Danilo Baltodano Aráuz, por haberla golpeado en el rostro y agredido a balazos, la juez Cuarto Penal de Audiencias, Marta Martínez, admitió la acusación que fue presentada en su contra por parricidio frustrado, lesiones y daños, le decretó la prisión y le programó para el próximo miércoles la audiencia inicial. Durante la preliminar, la mujer dijo que le perdonaba todo, pero que le jurara que no se le iba a acercar otra vez, sin embargo, tal solicitud no fue tomada en cuenta por la Fiscalía, porque los delitos acusados son perseguibles de oficio. La relación de hechos establece que el día de los acontecimientos el acusado llegó ebrio a su casa, en el barrio “Mirna Ugarte”, le ordenó a la dama cerrar las puertas, pero ésta no accedió y fue golpeada, y huyó donde su madre; su hermana llegó a auxiliarla, pero el hombre las persiguió en una moto y le hizo cuatro disparos al taxi en el que las dos mujeres iban, provocando daños en el vehículo.
Arresto domiciliar para “roba-cables”
A solicitud del Ministerio Público, la juez Sexto Penal de Audiencias, Margarita Romero, decretó el arresto domiciliar para Carlos José Rivera, de 22 años, y Félix Antonio Cano Olivas, de 26, acusados del robo con fuerza de 36 metros de cable con cien pares de grueso, valorados en 800 dólares. Los acusados fueron capturados el 15 de septiembre en el cruce de los rieles de Sábana Grande, cuando dos empleados de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones que supervisaban el tendido eléctrico, vieron a Carlos arriba de un poste, cortando cables con un machete, mientras el otro los enrollaba. La audiencia inicial del juicio será el cinco de octubre.
Vende chorizos asaltados
La juez Octavo Penal de Audiencias, Karla García, admitió la acusación que la Fiscalía presentó en contra de Lino Antonio Lechado Tinoco, de 25 años, acusado de robo en perjuicio del vendedor de hot-dog Félix Pedro Urbina, de 38 años, quien el 18 de septiembre iba a bordo de su triciclo vendiendo los “perros-calientes” por Villa Reconciliación, cuando fue interceptado por el acusado, quien junto a otros desconocidos, lo despojó de un teléfono celular y 200 córdobas. Según la Fiscalía, Lechado intimidó a la víctima con un cuchillo y le dijo que si se resistía, lo iba a “chucear”. La juez resolvió decretarle al acusado el arresto domiciliar, obligarlo a presentarse al juzgado y someterse al cuido y vigilancia de su madre. La audiencia inicial del juicio será el 28 de septiembre.