Sucesos

Asalto y muerte en camino

* Comerciante de licor “La Norteña” recibió un impacto de bala que traspasó el vidrio del vehículo que conducía * Ya herido en el pecho, corrió 50 metros, pero los delincuentes lo alcanzaron y despojaron del “canguro” con el dinero

Leoncio Vanegas

JALAPA, NUEVA SEGOVIA -José Ruiz, de 54 años, fue ultimado de un balazo de AK que le impactó en el lado izquierdo del tórax. La bala primero perforó el vidrio delantero del camión Toyota, Dyna, placas NS 1038, que el ahora occiso conducía, después de visitar la comarca El Limón, 18 kilómetros al oeste de esta ciudad.
El móvil del hecho sangriento, realizado a eso de las nueve de la mañana del lunes por cuatro sujetos armados con un fusil AK, pistola y cuchillos, fue el robo.
El ahora occiso se dedicaba a distribuir licor de la empresa “La Norteña”, y los lunes solía visitar a la clientela de esta zona. Era oriundo de Ocotal y según parientes suyos, “fue asesinado el día de su cumpleaños”.
En el asalto armado también resultó herida de bala, en el brazo izquierdo, la señora Xiomara Fajardo, quien viajaba como pasajera junto a su hijo, Walter Francisco, de 15 años, a quien también intimidaron con un cuchillo para que entregara el supuesto dinero que llevaba el ahora difunto. Pero el adolescente fue ágil y saltó del camión para huir por el monte, donde se mantuvo sano y salvo, hasta que pasó el peligro.
Al parecer, lo mismo hizo el custodia que solía viajar detrás de la furgoneta de la víctima, pues no tuvo chance de accionar su escopeta y disparar contra los asaltantes de camino.
Cruzaron balas con la Policía
Versiones de vecinos de la comarca Puntalitos, cercana a la escena del crimen, dieron cuenta que Ruiz -–con una hemorragia que le brotaba del pecho-- trató de huir, pero cayó a unos 50 metros, hasta donde lo siguieron los maleantes y terminaron de quitarle el dinero que llevaba en un “canguro” fajado al cinto. No se conoce aún si lograron abrir la caja fuerte que el afectado acostumbraba llevar en el vehículo.
Ruiz expiró en un vehículo que lo trasladaba al Centro de Salud “Pastor Jiménez”, de esta cabecera municipal.
Los cuatro delincuentes salieron de unos matorrales que usaban como madriguera, a la orilla del camino, en el punto conocido como “Tierra Blanca”. “No nos dijeron ni parate ni nada; sólo nos dispararon adelante (del vehículo)”, relató la señora Fajardo.
Al lugar se personó el comisionado Héctor Zelaya, jefe departamental de la Policía, para coordinar las operaciones de investigación. Los gendarmes, apoyados por una decenas de soldados del Ejército de Nicaragua, daban prioridad a la persecución de los cuatro sujetos, que hasta el momento sólo se sabe que iban vestidos de camisa pinta o de camuflaje.
Un oficial policial destacado en este municipio informó al comisionado Zelaya que una patrulla divisó a los ladrones sobre la serranía vecina, donde habrían cruzado unos disparos.
Baleados en una riña
También la Policía neosegoviana informó del fallecimiento del campesino Jairo Cáceres Moncada, de 24 años, producto de un balazo que le penetró en la sien izquierda, y a Alejandro Emilio Quiroz, también de 24, otra bala le traspasó la mano derecha.
Prácticamente fue una balacera que se suscitó en el “nido” de bares que tiene esta ciudad en la parte noreste. Refiere el informe policial que el ahora difunto y su amigo, después de tomar en el bar 2000, se trasladaron al bar Las Vegas, uno a lomo de caballo y otro en bicicleta, pero fueron recibidos con disparos de arma corta.
Ellos cayeron, pero “pegados” con los plomos. Cáceres Moncada fue llevado a Ocotal y luego al Hospital “Lenín Fonseca”, donde expiró. Era oriundo de la comarca Montefrío, jurisdicción de este municipio. El autor de esta muerte y lesiones, por el momento, no ha sido identificado por la Policía jalapeña.