Sucesos

Sobrevive de milagro


Francisco Mendoza

MATAGALPA
Una mujer sobrevive pese a haber recibido 13 puñaladas de parte de su ex compañero de vida, quien luego casi fue linchado por transportistas, comerciantes y población en general, que lo capturaron minutos después del brutal ataque gracias a la intervención de la Policía Nacional.
Sofía Esperanza Pineda López, de 35 años, es la víctima que se recupera de las heridas causadas por su ex compañero de vida, Héctor Javier Rosales Ramos, de 38 años.
Pineda López, quien habita en el Barrio 2 de Marzo, de esta ciudad, aseguró que tenía ocho meses de convivir con Héctor Javier, pero hace una semana se vio obligada a echarlo de su casa porque ya no soportaba sus borracheras y el maltrato que le daba.
La afectada, que fue atendida de emergencia en el Hospital Regional “César Amador Molina”, aseguró el viernes 15 de septiembre que Héctor Javier se presentó a su casa como una mansa paloma, y le pidió que lo perdonara, que “se había convertido” y que cambió por completo, además le solicitó que si no lo quería como compañero de vida, que por lo menos lo aceptara como amigo.
A eso de las nueve de la mañana, Pineda asegura que le manifestó a Rosales Ramos que iba a buscar unos pejibayes al Mercado Sur, de esta ciudad, debido a que ella se gana la vida vendiendo, lavando y planchando ropa para darle de comer a sus hijos, y el hombre decidió acompañarla cerca del centro de comercio.
Asegura que llegó a la parada de bus y cuando estaba agachada, escogiendo los frutos, sintió la primera puñalada, y después otra y muchas más.
Transportistas, trabajadores del mercado y pobladores lograron capturar al agresor, a quien amarraron y lo pensaban quemar, lo que hubieran hecho si no hubiera aparecido una patrulla de la Policía, cuyos agentes impidieron el linchamiento y se llevaron detenido al supuesto “convertido”, que ahora está a la espera a que un juez lo convierta en un reo del Sistema Penitenciario.
La joven señora fue trasladada en un bus al Hospital Regional de esta ciudad, y que según los médicos, ninguna de las heridas le afectó órganos vitales.
Ella pide justicia y que las autoridades castiguen con todo el peso de la ley a su agresor, pero además le pide a la población que le ayuden en lo que puedan para alimentar a su familia, debido a que ella es pobre y se gana la vida del trabajo que le sale durante el día.