Sucesos

Crimen de universitario en tranquilo vecindario

* Joven estudiante recibió cuatro balazos cuando intentaba ingresar a su casa, en Linda Vista Norte

Ernesto García

La tranquilidad que caracteriza la vida cotidiana de los habitantes de Linda Vista Norte se trastocó la noche del viernes cuando dos sujetos a bordo de una motocicleta acribillaron con cuatro balazos al estudiante universitario Carlos Martínez Howard, de 19 años.
La acción criminal contra Martínez fue perpetrada minutos después de la diez de la noche del viernes, pero éste expiró en el quirófano del Hospital “Lenín Fonseca” a las 3 y diez de la madrugada de ayer sábado, cuando los médicos le practicaban una segunda intervención quirúrgica para salvarle la vida.
De los cuatro disparos que recibió Martínez Howard, dos le impactaron en la pierna izquierda, otro en el costado, y un cuarto en la región abdominal que le destruyó la médula.
Los disparos fueron hechos con un revólver calibre 22, indicó el inspector Carlos Mejía Ruiz, quien está cargo de las investigaciones de este crimen que también enluta a la comunidad de costeños radicados en Managua.
El vigilante, quien estaba con Martínez al ser éste atacado, aparentemente quedó traumado, porque lo único que ha podido aportar a la Policía es que el hombre que disparó vestía camisa azul y jeans del mismo color, mientras el acompañante únicamente alcanzó a ver que vestía una camisa sin mangas, blanca.
El cuerpo sin vida de Carlos Martínez Howard fue trasladado ayer su natal Puerto Cabezas, donde fue velado en la casa de su padres, en el barrio “Pedro Joaquín Chamorro”, y hoy recibirá cristiana sepultura.
Dos versiones
Sobre el posible móvil del crimen y las circunstancias del hecho sangriento que terminó con la vida del joven originario de Puerto Cabezas, la Policía y los vecinos que asistieron al joven tras ser baleado dan versiones distintas.
El inspector Carlos Mejía Ruiz aseguró a los periodistas que los delincuentes dispararon sobre la humanidad de Martínez cuando éste se resistió a entregarles un celular que tenía en las manos.
“El móvil del crimen fue el robo del celular y la billetera que tenía la víctima cuando le daba de comer al vigilante”, aseguró el inspector Mejía, agregando que los matones abrieron fuego contra Martínez cuando el vigilante, cuyo nombre no fue dado a conocer por las autoridades, se “camiseó” buscando su arma de reglamento.
Un vecino y amigo de la víctima, quien únicamente se identificó como Eric, sostiene que el crimen fue motivado porque el joven universitario se resistió a entregar la camioneta Toyota propiedad de la familia.
“Ésos que mataron a Howard son los mismos que hace varios días trataron de robar un vehículo del parqueo de un gimnasio”, dijo Erick, quien igualmente acusó a la Policía de supuesta negligencia porque, según él, los agentes no actuaron con prontitud para dar con el paradero de los criminales, después de ser avisados.