Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Apagón retrasa audiencia
El enésimo apagón en los juzgados de Managua retrasó la continuación de la audiencia inicial para cuatro jóvenes acusados por la supuesta coautoría de un hurto con abuso de confianza que aparentemente dejó pérdidas por el orden de los 500 mil 134 córdobas para “Arcos Importaciones y Exportaciones”, empresa que distribuye productos ferreteros en Managua. La audiencia arrancó en la mañana en el Juzgado Séptimo Penal de Audiencias, se suspendió al medio día y continuó por la tarde, pero como falló la energía en el Complejo Judicial Nejapa, fue reprogramada para este miércoles a las ocho y media de la mañana. Los acusados son el ex empleado Ángel Alfonso Martínez y tres jóvenes más que supuestamente llegaban a comprar a la empresa materiales, pero entre las cajas presuntamente se llevaban otros artículos que no eran facturados, lo que ocurrió por casi seis meses. La fiscal Mayra Hernández pidió medidas alternas a la prisión para todos los imputados, en tanto el abogado Roberto Cruz pidió que desestimasen la acusación fiscal y la particular por las contradicciones en cuanto al monto de lo supuestamente hurtado, y porque el poder para acusar de forma autónoma, presentado por Luis García, no llenaba los requisitos. También alegó que Jaime Mauricio Gutiérrez, uno de los acusados, está detenido ilegalmente porque fue capturado el siete de septiembre, pero fue acusado hasta el lunes once.
A juicio por violación anal
Mario Medina Blanco, de 40 años, deberá enfrentar juicio oral y público este 15 de noviembre por la supuesta autoría de violación en perjuicio de una niña de siete años, a la que supuestamente penetraba por la vía anal con la punta del pene. Supuestamente el acusado aprovechaba que la madre de la niña salía a trabajar como doméstica y no dormía en su casa, para llegar a la vivienda, ubicada cerca de los Raspados Lolys, le quitaba el bloomer a la menor, la sentaba sobre sus piernas y la penetraba analmente. Luego la amenazaba.
Esto ocurrió varias veces en 2005. Dos dictámenes médicos, uno de la psicóloga Ernestina Cuadra, y otro del forense Alberto González, revelan respectivamente que la niña tiene una lesión sicológica grave y dilatación del esfínter anal por manipulación frecuente. La defensa del acusado dijo durante la audiencia inicial con carácter de preliminar realizada ayer en el Juzgado Cuarto Penal de Audiencias, que el dictamen es oscuro porque no establece si esa dilatación anal es producto de un abuso sexual o no. Pero, además, alegó que los testigos son contradictorios en cuanto a la fecha de los hechos. Con base en eso pidió medidas alternas a la prisión para el acusado, planteamiento que fue acogido por la juez de audiencias.