Sucesos

Juez arroja dudas sobre personal judicial

* Rechaza denuncia contra abogado acusado por falsificación y exhorta a investigar a secretaria

Lizbeth García

El juez Octavo Local Penal, Sergio Palacios, declaró inadmisible la acusación que la Fiscalía presentó en contra del abogado Jimmy Saravia Callejas por la supuesta falsificación de una sentencia de divorcio del Juzgado Primero de Distrito Civil de Managua, la que después habría sido usada para intentar divorciar a otras personas.
Palacios fundamentó su decisión en el artículo 77 inciso cinco del CPP, que dice que la acusación debe ser clara, precisa, específica y circunstanciada del hecho punible, la participación del acusado en él, su posible calificación legal, y los elementos de convicción que la sustentan disponibles en el momento.
En la resolución, el juez explicó que el peritaje que la Policía practicó sobre la sentencia suscrita por la juez María Cristina Huete y Francisco López es insuficiente, porque si bien explica que hubo alteración del foliaje por medio de mecanismo de borradura, no indica si también la hubo en la firma de la autoridad judicial y sello del juzgado.
Por tal motivo, el juez mandó a ampliar las investigaciones e instó al Ministerio Público a orientarlas “para que se dilucide si hay terceras personas involucradas, máxime si se trata de funcionarios públicos relacionados con la administración pública”.
Segundo folio tenía alteración
Y es que el juez les dijo a sus compañeros jueces “con todo respeto”, que pudieron haber sido “sorprendidos en su buena fe” al momento que les pasaron a firmas documentos alterados.
Aunque será hasta en las próximas horas que se sabrá qué acciones tomará la Fiscalía, una fuente de la misma indicó que podría apelar la resolución porque el artículo 476 del Código Penal indica que el que maliciosamente hiciere uso del instrumento o partes falsos, será castigado como si fuere autor de falsedad.
La acusación indicaba que Saravia estuvo llegando al Juzgado Primero de Distrito Civil de Managua en 2005 para pedir copia certificada de la sentencia de divorcio unilateral de Norman Navarro y Silvia Sosa Montiel, la que no fue inscrita en el Registro Civil de Villa El Carmen porque había un error en los datos de la foliación (número de páginas).
La devolvieron para corrección. Luego el cuatro de octubre de 2005, el acusado supuestamente intentó registrarla otra vez, pero la primera página no tenía ni sello ni rúbrica del juez. El segundo folio tenía una alteración. Sin embargo, la registradora no se fijó y fue registrada por una afanadora del lugar a quien Saravia aparentemente “le pidió el favor” de inscribírsela porque no andaba su cédula.