Sucesos

Atrocidad con maestros rurales

* Se mencionan móviles tan diversos como robo, litigios y hasta competencia en un negocio de cerdos * Maestros marchan exigiendo más presupuesto para la Policía, para que de una vez por todas garantice seguridad a la población

Moises Centeno

Un educador estrangulado, atado y en estado de descomposición; una maestra decapitada con su marido. Lo que ocurre en Las Minas podría ser una ola de violencia dirigida no sólo a la ciudadanía, sino al magisterio, a juzgar por los últimos crímenes ocurridos, los cuales han puesto en peligro el año escolar en las remotas comunidades donde las víctimas brindaban el pan de la enseñanza

LAS MINAS, RAAN -Cuando los habitantes en Las Minas parecían vivir en una aparente tranquilidad, tras finalizar la guerra en el año 2002, con la de-saparición del Frente Unido “Andrés Castro” (FUAC) y con la reciente desarticulación de tres peligrosas bandas de asaltantes armados, la sombra del terror y la zozobra parece recapitularse en la zona.
Desalmados dejaron luto en las familias y en el magisterio, tras el asesinato atroz de dos maestros rurales, cuya única actividad es la de alimentar con el pan de la enseñanza a la niñez y adolescencia de comunidades remotas. En los últimos tres meses, dos maestros de primaria han sido asesinados de forma salvaje en Las Minas.
Atado y estrangulado en la escuela
En el Corozo Central, entre Prinzapolka y Mulukukú, el 25 de junio de 2006, el maestro Rufino Blandón Muñoz, de 26 años, fue hallado estrangulado y atado de pies y manos, dentro de la propia escuela, en la cual educaba a más de cuarenta niños y niñas, y en la que tres días después fue encontrado por los padres de familia, debido al avanzado estado de descomposición en que se encontraba el cuerpo.
La tarde del 30 de agosto, Elieth del Carmen Lizano Jarquín, de 27 años, maestra de primero y segundo grado en la comunidad Los Ángeles de Unawasito, localizada entre Rosita y Bonanza, y quien junto a su esposo desapareció diez días antes, fue hallada sin cabeza, y su osamenta esparcida en un matorral llamado El Nisperal. La encontró Fidel Hernández García, comunitario del lugar.
Su esposo, Nazario Orozco Alon-so, de 45 años, minutos después fue encontrado decapitado, amarrado de pies y manos, y también de la cintura atada en un grueso palo, sobre la maleza de un estancamiento del río Unawasito, donde fue hallado por Roberto González Centeno, cuando éste se prestaba a pescar en el lugar.
En los dos casos, las investigaciones policiales no han concluido, aunque todo hace indicar que el móvil en el caso del maestro Rufino Blandón es el robo, ya que unas prendas de oro que usaba no se le encontraron.
En cuanto a la maestra Elieth del Carmen y su cónyuge, el crimen pudo tener origen en la competencia con otros ciudadanos que tenía en el negocio de la compra y venta de cerdos, actividad a la que se dedicaba Nazario Orozco, además, no se descarta el problema de la propiedad y el robo.
Sospechosos
La Policía y los comunitarios del lugar tienen sospechas de un hombre identificado como Franklin Noel González Dávila, de 20 años, ya que éste contrató a Isaías Rocha y a Santos David González Pérez para que llegaran a la casa de la pareja a traer cuatro cerdos que habían quedado abandonados.
Aseguran que el señalado es visto con peligrosidad y no tiene paradero, pues se moviliza de un lugar a otro, y en los últimos meses había establecido relaciones de negocios de cerdos con el esposo de la maestra, por lo que se presume que el doble asesinato atroz tenga su origen en un desacuerdo por cuentas entre las partes.
El sospechoso posaba en la casa de Alfonso Villegas Flores, adonde llegó nervioso y remojado, después de la desaparición de la pareja.
También, el hilo de la investigación policial señala a otro hombre, llamado Sabas Martínez Aguilar, ya que el hoy difunto le pronunció ese nombre a su hermano, Martín Orozco, el 13 de agosto, en el municipio de Bonanza, como la persona con quien tenía diferencias por asuntos de parcelas.
Heriberto Méndez Mendoza, presidente comunal de Los Ángeles de Unawasito, y quien el 27 de agosto denunció la desaparición del matrimonio, aseguró que Sabas Martínez pregonó en la comunidad que la directiva que encabeza el denunciante pretendía matar a la maestra y a su esposo.
Méndez dijo que el primero en enterarse de la desaparición de la pareja --que por cierto no tenía hijos-- fue el mismo Sabas Martínez. La Policía Nacional de Rosita tiene capturado a un sospechoso, con el que profundizan las investigaciones.
Policías humanitarios
Justo es reconocer el servicio humanitario prestado por tres efectivos de la Policía Nacional de esta ciudad, Benito Morazán, Sergio Soza y Humberto Judith, quienes a pesar de que para llegar al lugar se requieren de dos días caminando, finalmente lo hicieron, levantaron y sacaron de esas lejanas montañas la osamenta de la maestra Elieth del Carmen, ante los insistentes ruegos de su progenitor, Pedro Lizano Zamora, para trasladarla a Waslala, su lugar de origen.
El cuerpo de Nazario Orozco, quien era originario de Santa Rita, jurisdicción de Siuna, no pudo ser trasladado, debido al avanzado estado de descomposición en que se encontraba, por lo que fue sepultado en la comunidad donde ocurrió el crimen.
El esqueleto de la maestra llegó la tarde del domingo y fue visto por un personal médico y acomodado en un ataúd de sólo tres pies, en la delegación del Ministerio de Educación, donde cientos de maestras y maestros de todos los niveles, consternados por lo ocurrido, participaron de una misa con lo poco que quedaba de la víctima presente, junto a las familias dolientes.
Tanto en El Corozo Central como en Los Ángeles de Unawasito, cerca de ochenta niñas y niños podrían perder el año escolar al negárseles a los maestros servir en esos lugares, pues están aterrorizados por la violencia desatada en la zona, y hasta presumen que podría tratarse de bandas armadas que aparentemente la tienen fobia a los educadores rurales.

Pronunciamiento y marcha
En un pronunciamiento que 120 maestros hicieron llegar a EL NUEVO DIARIO, por medio de la profesora Victoria García Boudier, resaltan que se encuentran sumamente conmovidos con lo suscitado y afirman que están viviendo momentos de gran inseguridad ciudadana en Las Minas.
Demandan un pronto esclarecimiento del caso, y exigen al gobierno central destinar más personal y presupuesto a la Policía Nacional para fortalecer a la institución, y así ésta pueda dar respuestas a los distintos delitos que se registran en la zona.
En lunes último no hubo clases en Rosita, ya que las maestras y maestros, además de los pobladores, marcharon por la principal calle de esta ciudad exigiendo justicia por la maestra asesinada y reclamando el derecho de vivir seguros y en tranquilidad, y repudiando la escalofriante violencia en Siuna, Rosita, Bonanza y Mulukukú, donde en la última semana seis personas perdieron la vida en circunstancias distintas, pero siempre violentas.