Sucesos

¿Profanaron tumba de gemelitos asesinados?

* Hallazgo de pequeño cadáver y mortaja de bebé echa a rodar rumores macabros alrededor de doble crimen en Estelí

Máximo Rugama

ESTELÍ
¿Hubo o no profanación de tumbas en el cementerio municipal? Esto es lo que trata de establecer la Policía luego del hallazgo de una osamenta y prendas de vestir, al parecer, de una bebita, lo que hizo correr el rumor de que alguien había perturbado el descanso eterno de los gemelitos recientemente asesinados en esta ciudad.
Todo parece indicar que el cadáver que había sido extraído de una tumba tenía pocos meses de sepultado. Una ciudadana que andaba limpiando la tumba de su suegro observó, al circular por la parte central del cementerio, un vestido blanco de bebé, un par de calcetines del mismo color, así como una colcha celeste y unos huesos, supuestamente de una recién nacida.
La señora que encontró la maleta mortuoria, inmediatamente dio aviso a las autoridades policiales de Estelí, las que se movilizaron al lugar y comprobaron la denuncia.
Después de conocer el caso, miembros de la Policía iniciaron el proceso investigativo para determinar quién extrajo los restos, así como a quién pertenecía la osamenta y el tiempo que ésta permaneció expuesta al aire libre. Inicialmente las autoridades policiales manejaron este caso como profanación de tumbas.
La dama que encontró la maleta con la ropa y los huesos dijo a las autoridades que se asustó al momento del hallazgo, porque ya fue a eso de las cinco y media de la tarde, y la zona céntrica del cementerio estaba desolada.
¿Con fines malignos?
Tal situación causó revuelo entre algunos sectores estelianos, que creyeron se trataba de una profanación de tumbas con fines demoníacos, tal como ha sucedido en cementerios de la ciudad de Ocotal, Nueva Segovia y en San Juan de Limay.
Inclusive algunas personas opinaron que se trataba de la profanación de las tumbas donde fueron sepultados los bebés gemelos que a inicios de agosto fueron estrangulados, supuestamente, por su progenitora, en el barrio “Filemón Rivera”. Los rumores llegaron al extremo de relacionar el parricidio con la “magia negra”, por lo que sería un brujo el que llegaría a retirar los huesos a las doce de la noche, hora que según los entendidos en esas lides, el “demonio” anda suelto.
Cierto o no, las autoridades policiales y religiosas descartan tales posibilidades.
Hace algunos años, en Estelí era constante que elementos desconocidos se dieran a la tarea de profanar tumbas con fines desconocidos, aunque siempre hubo quienes apuntaran que se trataba de actos vinculados con la hechicería.
Hasta hace algunos meses, en San Juan de Limay varios elementos se presentaban los martes y los viernes al cementerio de esa localidad a extraer tierra de las tumbas o prendas de los muertos, a través de la profanación.
El comisionado mayor Leonardo Vanegas Berríos, jefe de la Policía en el departamento de Estelí, al ser consultado por este periodista sobre si el hallazgo de una osamenta en la zona central del cementerio municipal San Francisco de Asís se trataba de una profanación de tumbas, expresó que las investigaciones realizadas por los especialistas de la entidad de seguridad ciudadana descartan tal hipótesis.
Exhumada en otro funeral
A decir del jefe policial, todo parece indicar que la osamenta y las prendas de vestir conque fue sepultada la bebita fueron extraídas de una tumba que no tenía cruz u otra señal en el momento de sepultar a un deudo.
Hasta el momento detalló que se descarta que haya profanación de alguna tumba, pero si de eso se tratara indicó que la Policía aplicará los rigores de las leyes a quienes resulten responsables de esta acción criminal, que atenta contra la salud, la moral y las buenas costumbres.
Por su parte, el obispo de la Diócesis de Estelí, Monseñor Juan Abelardo Mata, restó importancia a los rumores de que la exhumación de la osamenta se trate de un hecho vinculado con la brujería o actos demoníacos. “La Iglesia condena tales hechos, pero hasta ahora no creo que se trate de éstos”, comentó el religioso.
Monseñor Mata Guevara no descartó que se trate de algún hecho nada premeditado. Y es que en el cementerio municipal, cuando se dio la inundación provocada por el huracán Mitch, varias tumbas fueron aterradas.
Inclusive, con el desbordamiento del río Estelí, varias tumbas fueron abiertas por las embravecidas aguas, y los ataúdes junto con los cadáveres salieron a flote y fueron arrastrados hasta sitios insospechados.
La capacidad del cementerio municipal se vio rebasada, algunos familiares de personas fallecidas utilizaban esos lugares en donde las tumbas fueron aterradas y no tenían ninguna señal para hacer las excavaciones, pero se encontraban con los ataúdes y los cadáveres, y por ello sacaban las osamentas y luego las sepultaban junto a sus deudos.
Ante esto, la Alcaldía de Estelí, presidida por el ingeniero Pedro Pablo Calderón Matamoros, prometió habilitar un área de terreno que estaba contiguo al cementerio tradicional, ya con sus muros perimetrales respectivos para evitar el acceso de elementos desconocidos.
Para ello, la comuna mandó a diseñar portones para que puedan ingresar vehículos a las áreas donde sepulten las familias a sus deudos.
Ese sector fue estrictamente diseñado, y de ahora en adelante habrá un orden riguroso para la construcción de las tumbas y otras estructuras.
En la parte antigua del cementerio muchas personas mandaban a realizar construcciones y aterraban las tumbas de las personas que no tienen dinero para tales fines.