Sucesos

Se entrega múltiple homicida

* Con la muerte de un niño de 5 años, son cuatro sus víctimas por accidente de tránsito

A las tres y media de la madrugada de ayer, como se pronosticó, el pequeño Reno Ray Rodríguez Sobalvarro, de cinco años, falleció. Había vivido poco más de 31 horas de agonía a consecuencia del trauma cráneo encefálico que le provocó el accidente que dejó, además, a otros tres miembros de su familia muertos.
Su papá, Pablo Agustín Rodríguez Gutiérrez, de 23 años, su primita, Shirley Edith Rodríguez, de dos años, y su tía, Marta Elena Rodríguez Gutiérrez, de 21 años, perecieron a causa del fuerte impacto de la camioneta Galloper gris, placas GR 3108, conducida a exceso de velocidad por Byron Oswaldo Ramos Bravo, quien al momento del hecho se dio a la fuga.
Gracias a la presión de los medios, según declaró Adolfo José Rodríguez, padre y abuelo de las víctimas, fue que Ramos Bravo se entregó ayer, a las diez de la mañana, en la Tercera Delegación, junto a su abogado y algunos familiares.
“¿Por qué no se entregó inmediatamente? No se paró por lo menos a auxiliar, no eran perros ni animales; son nueve personas las que iban allí y él ni siquiera tuvo el decoro de pararse… ¿Por qué no vino antes?, eso es no tener conciencia, es una persona inescrupulosa. Lo que pido es que se haga justicia, son cuatro (las personas fallecidas) de la misma familia, no son animales para que los haya matado así”, dijo entre sollozos don Adolfo José Rodríguez.
Asimismo, señaló por el momento no estar seguro si llegará a mediación y aceptará dinero por la muerte de sus deudos.
“Un camión me cegó”
Acompañado por familiares y su abogado, Marvin Areas, ingresó a la oficina de Tránsito de la Tercera Delegación Byron Bravo a declarar lo sucedido la fatídica noche del domingo último.
En la declaración manifestó que circulaba de sur a norte en el carril derecho e iba a unos 70 u 80 kilómetros y que un camión le puso luces altas, por lo cual perdió la visibilidad. Bajó la velocidad, pero el camión lo pasó y volvió a acelerar; fue entonces cuando embistió a la carreta.
“Desgraciadamente no pude ver… estaba muy cerca, traté de esquivarlos, pero no pude, sólo vi la carreta, no vi reflectores, no vi nada hasta que estaba cerquita un coche halado por un caballo. Traté de esquivarlos hacia el lado izquierdo, pero no pude, la parte derecha de la camioneta le pegó”, explicó Bravo.
Aseguró que después del impacto “perdió la cabeza”, tuvo un ataque de nervios y no sabía qué hacer y sólo siguió manejando hasta que llegó a la casa de una prima, allí se encerró. Volvió a ser presa de un ataque de nervios y después se fue a la casa de su suegro.
“Vi la desgracia al siguiente día… algo que no le deseo a nadie, yo quise averiguar qué había pasado… pedirles disculpas. Yo sé que haga lo que haga no voy a aliviar ese gran dolor que tienen. Mis condolencias, y estoy para lo que sea; el dolor que tienen ahorita realmente lo siento de corazón… Nunca ha sido mi intención hacerle daño a nadie, mucho menos a las criaturas. Es una tragedia la que me pasó, pero estoy aquí para responder por mis actos”, concluyó en su declaración Bravo.