Sucesos

Cuando ser pobre es ser delincuente

* Apreciación de un quinceañero que cumple pena no privativa de libertad es refutada por las altas calificaciones de otro joven, el mejor alumno de Estelí * Autoridades, ONG y sociedad en su conjunto apoyan a los adolescentes que delinquieron, para rehabilitarlos

Máximo Rugama

Para Horacio, un adolescente que desde sus primeros años cayó en las drogas y la delincuencia, la vida ha sido muy difícil, pero después de conocer la “cara” de la justicia, parece haber aprendido la lección y empieza a enderezar su camino, perfectamente claro de que ser pobre no es sinónimo de quebrantar la ley

ESTELÍ
Originario de una ciudad del norte del país, en una de sus tantas andanzas, las autoridades policiales lo apresaron con droga, ya que además que la consumía, la vendía y también tenía antecedentes por robo.
Después de ser procesado en el Juzgado Regional Especial para Menores, con sede en Estelí, por su corta edad, quince años apenas, su condena fue una medida no privativa de libertad.
Horacio pasó parte de su niñez sobreviviendo en la calle, debido al abandono de su padre, y porque su progenitora debía trabajar para garantizar la alimentación de él y sus cinco hermanitos.
Pero este caso no es único en Estelí… existen otros peores. Eso quedó claro en una serie de testimonios de adolescentes que cometieron actos ilícitos, los cuales fueron registrados por este redactor durante la celebración del acto por el segundo aniversario de funcionamiento del Juzgado Regional Especial de Menores, con sede en Estelí, que atienden los procesos de los menores de edad, residentes de los 27 municipios que conforman los departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia.
Aprendiendo de otros
Horacio, en los seis meses que ha estado con medidas no privativas de libertad, pero sí, ubicado en un reconocido centro de rehabilitación para adolescentes, indica que las terapias brindadas por especialistas y muchos de sus compañeros, que son mayores de 18 años, le han servido como un valioso aprendizaje en su existencia.
“Antes maldecía mi vida y hasta a mis padres. Ahora miro mi vida con optimismo y esperanza para salir adelante”, acotó este jovencito.
En declaraciones brindadas a este redactor señaló que hubo momentos en que le reclamó a su progenitora por la ausencia de su padre, pero hoy siente que fue injusto, porque ella no es la culpable de que su papá los haya abandonado.
Inclusive, le achacaba su desgracia a su madre, y decía que por no contar con un padre que lo orientara, se introdujo a la drogadicción y a la delincuencia.
Para la doctora María Elsa Laguna, juez Regional Especial de Menores, en Las Segovias, la historia de este muchacho es importante, porque otra situación viviera si estuviera privado de libertad en un Sistema Penitenciario, donde están adultos.
En Estelí, instituciones públicas como la Alcaldía han aunado esfuerzos con representantes de ONG y autoridades judiciales y del Poder Ejecutivo para apoyar iniciativas que sirvan para reorientar y reeducar a los menores de edad.
Seguimiento en cada municipio
Para el alcalde de Estelí, ingeniero Pedro Pablo Calderón, el trabajo desarrollado en estos dos años de funcionamiento del Juzgado Regional Especial de Menores es significativo, porque con el apoyo de personalidades, como la diputada Albertina Urbina y el licenciado Roberto Petray, se ha logrado conformar una Comisión Especial en Estelí, para que a nivel de cada territorio se dé seguimiento a todos aquellos muchachos con medidas no privativas de libertad.
Y en ese sentido, llevan control junto a la judicial Laguna de que los muchachos que están en centros de rehabilitación se integren a tareas socialmente útiles.
Asimismo, los jóvenes bajo este régimen deben cumplir con una presentación periódica ante la Policía y realizar tareas en beneficio de la comunidad.
Pero el ingeniero Pedro Pablo Calderón señaló que este año la comuna aprobó el dos por ciento del presupuesto municipal, del cual una parte va destinado a la Casa del Adolescente y la Juventud de Estelí, a fin de apoyar medidas para prevenir que ellos caigan en actividades que los pongan en conflicto con la ley y en otros casos que les sirva de reeducación para quienes tienen medidas no privativas de libertad.
Esas instancias son parte de la Comisión Municipal de la Niñez y la Adolescencia, por ello el Concejo aprobó medio millón de córdobas para este año, a fin de respaldar las distintas acciones que promueven los muchachos, así como tareas para rehabilitar y prevenir que ellos se introduzcan a los caminos de la droga y la delincuencia.
A juicio del alcalde Calderón, con la instalación del Juzgado Especial en Estelí, la tramitación de los distintos procesos se agiliza, ya que antes estaba ubicado en Ciudad Darío y el judicial tenía como responsabilidad atender los casos que se registraban en todo el norte del país.
Eso ameritaba que los padres de los jóvenes procesados invirtieran cantidades de dinero en viajar desde lugares alejados, como Jalapa, para realizar los trámites, o cuando el joven estaba obligado a presentarse una vez por semana al Juzgado Especial de Menores.
Valiosa colaboración
La doctora Blanca Zobeyda Espinoza Corrales, magistrada presidente en el Tribunal Regional de Apelaciones con sede en Estelí, señaló que el Código de la Niñez y la Adolescencia establece distintas medidas para los muchachos que entran en conflicto con la ley, pero también existen medidas de seguridad para los menores, por lo que alabó el papel de los ONG y entidades vinculadas, por el empeño puesto para rehabilitar jóvenes transgresores de la ley.
“Los dos años de funcionamiento del Juzgado Regional de Menores han contribuido a dar respuesta a la población y a cumplir el precepto constitucional de acceder a la justicia”, recalcó Espinoza Corrales.
Mencionó que el reto ahora es instalar al menos otro Juzgado Especial de Menores, porque no es lo suficientemente capaz un solo tribunal para tres departamentos, máximo cuando hay escasez de recursos tanto materiales como humanos.
“Sólo los pobres delinquimos”
A pesar de que Horacio ya tiene cierto grado de madurez, en determinados momentos dice que la pobreza es como una maldición y que sólo los que no tienen dinero son los que caen en líos de droga y delincuencia.
Rápido encuentra quien refute su apreciación, al encontrarse con el caso del joven Isaac Ramírez Videa, residente en el municipio esteliano de Pueblo Nuevo. Es miembro de una familia económicamente pobre, pero fortalecida por la unidad de sus miembros.
Isaac ha sido, durante cinco años, el mejor alumno de secundaria a nivel nacional y departamental en las Olimpíadas Matemáticas, que cada año realiza el Ministerio de Educación. Este muchacho, que ahora tiene 16 años, es todo un ejemplo y nunca se ha visto en conflicto con la ley.