Sucesos

Contradicen a la Policía


Ernesto García

A pesar de que las autoridades policiales tratan de eximir de responsabilidad a Marcos Antonio Hernández Mejía, chofer de Federico “Pitín” Lacayo, asistente de Daniel Ortega, familiares y testigos de la señora Reina Otero Rodríguez señalan al miembro de la caravana del líder sandinista como el único responsable de la tragedia.
De acuerdo con la versión policial, la causa del accidente donde también salió gravemente lesionado el niño Fernando Soza, quien acompañaba a doña Reina, su esposo, Cruz Jarquín, y a un hijo menor de éstos, fue imprudencia peatonal de las víctimas y el exceso de velocidad con que manejaba el chofer del asistente del líder sandinista.
El inspector Leonel Mejía, de la Dirección de Tránsito del Distrito Seis, asegura que la Policía tiene un testigo, cuyo nombre no reveló, quien afirma que la tragedia se produjo cuando la víctima y su esposo discutían al cruzar la Carretera Norte, frente a los semáforos de La Subasta.
“Tenemos un testigo, quien asegura que el marido de la señora (Cruz Jarquín) iba borracho, peleando con ella (Reina Otero), cuando se cruzaban la vía”, aseguró el inspector Mejía.
Pero la versión policial fue desmentida casi de inmediato por el señor Jarquín y por testigos, quienes aseguran que el accidente se produjo porque Hernández cruzó con la luz roja del semáforo en contra y manejaba a exceso de velocidad.
“En ningún momento yo iba tomado, es más, ni siquiera estábamos cruzando la calle, cuando la camioneta nos pasó llevando, yo estaba a la orilla de la acera, viendo si el bus que arrimaba era de la 170, porque íbamos para el Mercado Oriental”, relató indignado Cruz Jarquín.
La versión de Jarquín, cuya camisa quedó partida en dos cuando su hoy difunta esposa intentó agarrarse de él, para no ser embestida por el vehículo de la caravana de Daniel Ortega, es corroborada por María Antonia Gutiérrez, quien asegura que el vehículo conducido por Hernández se subió a la acera donde estaba las víctimas esperando el autobús.
Buscan arreglo extrajudicial
Desde la noche del sábado y hasta ayer por la mañana, a la casa de la familia doliente, que sita de donde fue Transagro, dos cuadras al oeste y una media al oeste, estuvieron llegando a distintas horas el médico Mario Jiménez, quien dijo ir en representación de Hernández.
En representación de la familia doliente se personó a la Estación Seis de Policía el abogado Carlos García Prado, quien se mostró muy interesado en procurar un arreglo extrajudicial que le ponga punto final al caso, lo que evitaría que el chofer de Lacayo sea llevado a los Juzgados.