Sucesos

“Cerebro” y cómplices con iguales condenas

* Por haber hurtado más de un cuarto de millón de dólares de un banco mediante trucos electrónicos

Lizbeth García

Francisco Manuel Incer Ampié, de 28 años, Jairo Roberto Blanco y Emilio Alberto Padilla Taylor, de 39 años, tendrán que pagar con 2,375 días de cárcel cada uno, los 289 mil 144 dólares (4.9 millones de córdobas) que hurtaron del Banco Centroamericano (Bancentro).
Desde el martes, los acusados empezaron a cumplir la pena de nueve años y tres meses de prisión que el juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, les impuso por hurto con abuso de confianza.
El judicial, además, les impuso otra pena por el delito de asociación e instigación para delinquir, pero como Padilla Taylor era “el cerebro” de la operación, el juez lo castigó con dos años más que a los otros, es decir, a él le impuso cuatro años, porque tiene mayor ilustración que Incer y Blanco juntos, a quienes sólo les impuso dos años de prisión a cada uno.
Cuentas en prisión
Si sumamos las penas, Incer y Padilla deberían estar once años y tres meses presos, y en el caso de Padilla serían 13 años y tres meses, pero como las penas serán cumplidas de forma simultánea, en la práctica cada uno sólo estará preso nueve años y tres meses.
La Fiscalía esperaba una pena más dura, porque el fiscal Javier Morazán pidió 12 años de prisión para cada uno de los acusados, a razón de nueve por el hurto y tres por asociación para delinquir, pero el juez valoró otros elementos a la hora de emitir su sentencia, la cual es apelable.
Según la acusación, los tres sentenciados vulneraron desde adentro el sistema de seguridad de Bancentro, institución en la que Padilla laboraba junto a Blanco.
La acusación explica que el cuatro de marzo de 2003, Francisco Manuel Incer abrió una cuenta personal con 1,400 córdobas, pero éste, a través de terceras personas, hizo en tres días (20, 21 y 22 de enero de 2006) 760 retiros de grandes cantidades de dinero por medio de los cajeros automáticos que el banco tiene en Managua, Matagalpa y León.
El ingeniero que ideó todo
El libelo acusatorio aclara que todo esto no hubiese sido posible sin la supuesta cooperación de Jairo Roberto Blanco, quien se desempeñaba como encargado de producción de tarjetas de débito y crédito del banco, y de Emilio Alberto Padilla Taylor, de 39 años, ingeniero en computación que creó los sistemas y programas que usaba el banco, dado que su coeficiente intelectual es más alto que el de cualquier otra persona “normal”.
Valga decir que retirar dinero no es delito, pero sacarlo de cuentas ajenas sí lo es. Supuestamente las cuentas afectadas pertenecían a La Fise Bank Nicaragua.
Según la Fiscalía, Blanco ligó las cuentas del banco con la de Francisco Manuel Incer Ampié, y permitió, por medio de un código de retiro ilimitado que supuestamente le facilitó Padilla Taylor, que se hicieran retiros mayores a 500 dólares por día, lo que normalmente el sistema de seguridad no permite.
Padilla Taylor aparentemente borró del sistema los retiros, pero desgraciadamente quedaron “huellas electrónicas” que permitieron descubrir que presuntamente se realizaron consultas no autorizadas de las cuentas de La Fise Bank por medio del sistema conocido como banca net, desde una computadora portátil, mediante el uso de password o claves aparentemente descifradas ilegalmente.