Sucesos

Perro estropea la noche a dos narcotraficantes

* Dúo huyó asustado y dejó abandonada la mochila con más de tres kilos de coca, ante el peligro de ser atacado por el can

Lesber Quintero

SAN JUAN DEL SUR, RIVAS
Los ladridos de un enfurecido perro ahuyentaron, la noche del miércoles, a dos sujetos que iban escapándose por los patios de varias viviendas del municipio de San Juan del Sur con tres paquetes de cocaína que llevaban en una mochila azul, la cual al final tuvieron que dejar abandonada con todo y la droga, para escapar de un can.
Según la Policía antidrogas de Rivas, este inesperado “quiebre” que sufrieron los narcotraficantes ocurrió a eso de las once de la noche y en el pleno casco urbano de la ciudad portuaria, específicamente de la gasolinera Texaco una cuadra al sur y 50 metros al oeste.
Las investigaciones policiales indican que la mochila fue abandonada por los dos narcos en el patio de la casa de la señora Reyna Isabel Triguero, donde precisamente se toparon con el can, que les “puso los pelos de punta” y los hizo huir sin importarles la droga.
En operativo detienen a sospechosa
Después de la huida de los dos narcotraficantes, la señora Triguero comunicó a la Policía lo sucedido, y sobre todo, el hallazgo de la mochila con los tres paquetes, a los que al hacérsele las pruebas de campo dieron positivo para cocaína, con un peso total de tres kilos con 221.16 gramos.
En las investigaciones realizadas por los peritos antidroga se conoció que los dos sujetos salieron inicialmente del patio de la casa de Ana Patricia Molina Bejarano, de 39 años, y saltaron hacia el patio de la casa de Leticia Morales Víctor, pero como ésta los observó, inmediatamente optaron por cruzarse a la propiedad de Triguero, con tan mala suerte que se encontraron con el buen perro guardián.
En las investigaciones, la Policía detuvo a Molina Bejarano, tras verla con actitudes sospechosas, ya que aseguran que hasta se negó a que los agentes revisaran la casa a la hora en que llegaron a cubrir el caso.
Asimismo los peritos indican que a dicha vivienda por fin ingresaron mediante una orden de allanamiento que les emitió un judicial hasta las siete de la mañana del jueves.
Al final detallaron que en sus investigaciones abarcaron toda la cuadra de ese sector, pero no encontraron más pistas, aparte de la mochila con los tres paquetes y un foco y un manual de teléfono celular, que también estaba en la mochila.