Sucesos

Niño muere electrocutado

* La víctima recibió una descarga de 220 voltios * El menor intentó levantarse, pero no pudo hacerlo porque tenía el alambre con electricidad enrollado bajo el brazo

Ernesto García

Con un alambre del tendido eléctrico enrollado bajo el brazo izquierdo murió electrocutado la tarde del viernes el menor Miguel Ramón Polanco Mejía, de 13 años, en la comunidad de “Las Canoas”, jurisdicción de Tipitapa.
La tragedia se produjo cuando Polanco, en compañía de otro niño, vendía frito en las calles de ese pequeño caserío, ubicado a la altura del kilómetro 40 de la carretera que conduce de Managua a El Rama.
“El niño se retorcía del dolor, y aunque varias veces intentó levantarse, no pudo hacerlo porque tenía el alambre con electricidad enrollado bajo el brazo”, relató Martha Lorena Rodríguez, abuela paterna de la víctima.
El alambre del tendido eléctrico por donde pasa una corriente de 220 voltios se desprendió a consecuencia del fuerte viento que a esa hora azotó las calles de esa comunidad.
“Esos alambre se caen cada vez que el viento toma fuerza, porque ya están viejos y Unión Fenosa no hace nada por cambiarlos”, aseguró la atribulada abuelita, indicando que pese a los múltiples llamados que hicieron a emergencia de esa empresa en Tipitapa para que llegaran a desenergizar el cable de alta tensión, no llegó nadie.
Doña Martha asegura que fue algo horrendo ver morir a su nieto con el cable de alta tensión por donde pasan 220 voltios de energía y no poder hacer nada para socorrerlo, porque la tragedia pudo haber sido mayor.
“Un hijo mío y yo queríamos despegarlo del alambre, pero los vecinos nos detuvieron porque la desgracia hubiera sido mayor”, relató doña Martha Rodríguez, mientras la mamá del niño rompe en llanto al oír el relato de cómo murió el tercero de sus seis hijos. El niño, quien vivía en la comunidad “Ciudadela San Martín”, que se localiza entre Tipitapa y Empalme de San Benito, estaba de visita en la comunidad “Las Canoas”, visitando a sus abuelos paternos y maternos.
Por ironía de la vida, a la hora que Miguel Ramón Polanco Mejía esté recibiendo cristiana sepultura en el cementerio de Las Canoas, en la casa vecina a la de su abuelitos donde se realizó el velorio estará iniciando una fiesta de 15 años.