Sucesos

Cinco años de violaciones de padre a sus tres hijas

* Insólitamente, la madre de las abusadas apoya al marido

Róger Olivas
CHICHIGALPA, CHINANDEGA
Tras cinco años de silencio, la campesina Ángela Mercedes Arvizú Gómez, residente de la finca Buena Vista un kilómetro al norte, en la comarca Valle Viejo, decidió denunciar a su propio padre, Juan Bautista Arvizú Castillo, de 55 años, quien, según ella, la violaba desde hace cinco años.
Desafiando las amenazas de su progenitor, la víctima se presentó ante la delegación policial de este municipio, a denunciar que la obligaba a quitarse la ropa, para luego saciar sus instintos sexuales.
La joven aseguró que permanecía en la vivienda de su padre, y éste se desnudaba y la obligaba a sostener relaciones sexuales, cuando su mamá salía, principalmente por la noche, a hacer mandados fuera del caserío.
“Mi papá me llevaba a una encajonada en la finca El Mojón, comarca Los Remedios, donde me violaba y me decía que si lo denunciaba, algo malo le iba a suceder a mi mamá”, relató la muchacha.
Dos menores también lo acusan
El capitán Gerardo Méndez, jefe interino de la Policía de Chichigalpa, confirmó a EL NUEVO DIARIO que además recibieron denuncias de las adolescentes de iniciales F.A.G. y L.A.G., de 15 y 13 años respectivamente, ambas hijas de Juan Bautista Arvizú Castillo, a quienes también violó.
El oficial aseguró que capturaron al cincuentón, quien se encuentra en las celdas preventivas de Chinandega, y fue remitido por el cargo violación a la orden de la Fiscalía y Juzgado de Audiencias de este departamento.
Se conoció que increíblemente la progenitora de las tres jóvenes mancilladas defiende a capa y espada al victimario, quien muy pronto enfrentará a la justicia.