Sucesos

Aparecen los dos cadáveres en San Jorge

* Familiares de una de las víctimas se quejan por tardanza de la Policía y del forense

Lesber Quintero

SAN JORGE, RIVAS
Las aguas del Lago Cocibolca regresaron en menos de 24 horas los cadáveres del niño Darwin de Jesús Cárcamo García, de 13 años, y William Moisés Flores, de 24 años, quienes se ahogaron a las doce del mediodía del domingo, frente al costado norte del muelle de San Jorge. Según bomberos de Rivas, el primero en ser rescatado fue Cárcamo García, ya que su cadáver apareció cuatro horas después de haberse ahogado.
En tanto, a las diez de la mañana de ayer salió a flote el cadáver de Flores, casi en el mismo lugar en que sucumbió ante las olas en compañía de su tierno amigo, el cual imprudentemente retó las peligrosas olas que pasan frente al lugar donde atracan y parten las embarcaciones que van hacia la Isla de Ometepe.
Cabe destacar que las dos víctimas llegaron a San Jorge en una excursión evangélica realizada por la Iglesia Pentecostés, de Villa Venezuela, Managua, e iban con la misión de bautizar a varios de sus miembros, entre ellos Cárcamo García, quien el 13 de octubre cumpliría sus 14 años, según relató a EL NUEVO DIARIO su papá, Melvin Santiago Cárcamo, el cual no podía creer lo ocurrido.
El adolorido padre comentó que a dicho balneario llegaron a las diez de la mañana, y que media hora después realizaron los bautizos, incluyendo el de su hijo. Hasta ese momento todo continuaba siendo alegría para los casi 60 miembros de la Iglesia Pentecostés que participaban en la excursión.
No obstante, hora y media después de los bautizos se dio la voz de alarma porque Darwin y William se habían ahogado. “Ellos (las víctimas) se fueron antes de las doce a bañar con otros miembros cerca del muelle, y testigos dicen que mi hijo y William no volvieron a salir a flote, por lo que todos empezaron a buscarlos”, explicó el padre de la pequeña víctima.
Heroísmo trágico
Según los testigos que presenciaron la tragedia, Darwin fue el primero en ahogarse al adentrarse en aguas más profundas, y William, al verlo en problemas, trató de ayudarlo, pero en la acción heroica pereció con él.
Por su parte, familiares de William se mostraron un poco molestos con la Policía y el médico forense de Rivas, ya que, según ellos, llegaron a las costas de San Jorge desde la cuatro de la mañana de ayer para realizar sus tareas de búsqueda y encontrar lo más pronto posible el cuerpo, pero a las diez de la mañana, que salió a flote el cadáver, tuvimos que pasar más de una hora esperando a los peritos y al médico forense, para podernos llevar los restos de William, explicó Isabel Obregón, tía de la víctima.
A la vez detallaron que una vez que fue divisado el cuerpo de William, nadie los quiso ayudar a sacarlo, “hasta que pagamos 100 córdobas a un pescador que andaba por acá”, explicó Obregón, quien esperaba que las autoridades les permitieran velar los restos de William en la que fue su casa, ubicada en Las Américas 1.