Sucesos

Un muerto y un herido por culpa de Fenosa

* La víctima caminaba en la oscuridad rumbo a su casa, cuando delincuentes del barrio Israel Galeano lo mataron para robarle * Y en La Primavera, pandilleros balean a taxista al amparo de la oscuridad

La falta de energía eléctrica en la capital por largas horas, ha servido para que la delincuencia “haga de las suyas” robando, hiriendo y matando a los que se les oponen como le ocurrió a un joven del barrio Israel Galeano y a un taxista.
El joven Víctor Manuel López Hernández, de 19 años, perdió la vida de dos estocadas que recibió por parte de delincuentes la noche del sábado en plena vía pública, cuando caminaba rumbo a su vivienda.
El homicidio ocurrió del Bar Money dos andenes al lago, una cuadra y media al este.
Inicialmente, la Policía de la Estación Seis no tenía la identidad de la víctima, pero una hermana del fallecido, Ana María Aráuz, lo identificó por medio de una fotografía que los oficiales hicieron en la escena del crimen.
Las puñaladas que privaron la existencia a Víctor Manuel fueron dos: una en la parte izquierda de la espalda, y la otra sobre la tetilla izquierda.
El infortunado fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, de donde su cadáver fue retirado este domingo por la tarde, mientras tanto la Policía continúa investigado la identidad de los homicidas que, además, despojaron a la víctima de todas sus pertenencias.
López era de Matagalpa, pero alquilaba una casita en el barrio Israel Galeano, donde habitaba con su esposa y su pequeño hijo.
Taxista agredido
Otro que afortunadamente no corrió la misma suerte de Víctor Manuel, fue el taxista Reinaldo José Salamanca Murillo, de 38 años, quien fue agredido por un grupo de pandilleros del barrio “La Primavera” a eso de las once y media de la noche del sábado.
Salamanca se dirigía a dejar a un pasajero de la Siemens 10 cuadras al lago, pero cuando iban llegando a su destino, un grupo como de diez jóvenes le hicieron parada al taxista, pero el ciudadano advirtió: “No se detenga, esos muchachos son ladrones”.
Al ver que el taxista siguió su marcha, los delincuentes se molestaron y lo agredieron a pedradas, incluso uno de ellos disparó un arma hechiza cuyo proyectil desgraciadamente impactó en el costado izquierdo del obrero del volante y le perforó el intestino grueso.
Al llegar a la casa del pasajero, el taxista dijo: “Me pegaron”, y solicitó ayuda, pero en ese momento iba pasando otro obrero del volante que trasladó a don Reynaldo al Hospital Alemán Nicaragüense, donde se encuentra grave, pero con vida.
“Gracias a Dios que estaba por ahí el taxista, si no mi hermano quizá no se hubiese salvado. El disparo tuvo orificio de entrada, pero no de salida, lo operaron y se está recuperando”, expresó Francisco Murillo, de 33 años.