Sucesos

Una bebé, sus progenitores adolescentes y otra desgracia

* Niña de nueve meses se ahogó en balde que su mamá colocó a la par de la cama donde dormía la siesta

Negligencia o inexperiencia es lo que llevó a la muerte a una bebé de nueve meses, quien se ahogó en un recipiente repleto de agua, ayer por la tarde.
En un humilde cuarto, en la cama que compartía con sus padres, la bebita Stefany de los Ángeles Velásquez Acevedo soñaba con la tranquilidad de un infante en sus primeros meses de vida, después del almuerzo. Es la siesta que todos los bebitos hacen para reponer energías. Su mamá, Aura del Socorro Acevedo, de 17 años, hacía los quehaceres de la casa, muy cerca de la niña, pero en el lavadero del patio. Cuando el reloj marcaba las dos y media de la tarde llegó al cuarto para ver si su hija seguía dormidita, pero se encontró con la terrible escena.
Todo hace suponer, según el relato de la progenitora, que al despertarse Stefany accidentalmente cayó en el balde de agua que estaba a un lado de la cama. Recalca Aura que siempre que Stefany de los Ángeles se despertaba lo hacía en silencio, sin llorar, ya que era una niña muy tranquilita.
“La dejé como 15 minutos… me fui a lavar, y al regresar a ver si estaba todavía dormida, ya la encontré con la cabecita dentro del balde con agua”, dijo entre sollozos la adolescente madre.
El inspector Lázaro García, oficial de Auxilio Judicial de la Quinta Delegación, informó que a las tres de la tarde se trasladaron de la Duya Mágica, siete cuadras hacia abajo, en el anexo al Barrio 18 de Mayo, y comprobaron el deceso de la criatura. Por el momento, descartó mano criminal, pero aseguró que será el Instituto de Medicina Legal (IML) el que determinará la causa.
La abuela materna, doña Aurora Acevedo, y Erick Velásquez González, de 19 años, papá de la niña, se negaban rotundamente a que el cuerpecito de Stefany fuera trasladado a Medicina Legal, por el temor a que les devolvieran a la bebita “rajada” y maltratada. Agregó Erick: “Si Dios ya se la llevó, que sea en paz, y que no la lastimen más”.
Después de persuadir a la familia, los jóvenes padres accedieron a que la trasladaran al IML, para su debida autopsia.