Sucesos

Clama justicia por muerte de su marido


Alberto Cano

JINOTEPE, CARAZO
La señora María Mercedes Alfaro Guzmán, esposa de Casto Rafael Aburto Aguilar, de 34 años, asesinado por varios pandilleros el pasado 24 de julio, en una calle de Jinotepe, demanda que el crimen de su marido no quede impune.
La petición para que se haga justicia la hizo la señora Alfaro, tras enterarse de que los supuestos hechores, entre los que se menciona a Juan de Jesús García Cortés, Armando Antonio Avilés Ramos, Tyron Alfredo Hernández Sandino, Luis Gabriel Quintanilla Sánchez, Alvin Antonio Hernández Sandino, Rosa Elena Narváez Márquez y Pedro Alberto Narváez Márquez, fueron puestos en libertad debido a que, supuestamente, hay pocas pruebas, aunque la Fiscalía pidió que la causa quedara abierta.
Aburto, que dejó a dos hijos en la orfandad, según su esposa, regresaba de visitar a su mamá e iba a su casa, pero desde los “tarantines” o “chinamos” lo siguió un grupo integrado por 15 ó 20 pandilleros, los que le dieron alcance a una cuadra del Cuartel de Bomberos y lo masacraron a golpes y puntapiés.
A raíz del hecho, la Policía detuvo a nueve personas, para quienes la Fiscalía pidió ampliar las investigaciones con reconocimiento de testigos a cada uno de los imputados, y de ser posible determinar el grado de responsabilidad individual, en tanto, los sospechosos quedaron libres por no contar el Ministerio Público con los elementos de convicción para acusarlos, aunque se aclaró que el caso no está cerrado.
La esposa del joven ultimado dice que los testimonios sobraron en el presente proceso, ya que todos los testigos coinciden en señalar como involucrados a los que fueron arrestados y luego dejados en libertad.
Alfaro explicó que a su marido lo confundieron con su cuñado, y que todo fue porque el último se “enroló” con la mujer de uno de los hechotes.