Sucesos

Violada cuatro veces por un policía


Lizbeth García

La juez Sexto Penal de Audiencias, Margarita Romero, admitió la acusación que la Fiscalía presentó contra un policía que supuestamente violó cuatro veces, por la vía anal y vaginal, a una quinceañera que inicialmente había sido contratada como doméstica, pero que, aparentemente, se convirtió en “esclava sexual”.
La audiencia inicial del juicio está programada para este miércoles nueve de agosto y en ella la juez revisará la medida de prisión preventiva que decretó contra Ervin José Góngora Martínez, de 22 años.
La acusación explica que la víctima es originaría de San Pedro del Norte y que vino a Managua para trabajar como doméstica en la casa de la hermana del acusado, en el barrio Sol de Libertad, y ahora se encuentra internada en un hogar de acogida temporal en Villa Libertad.
Los hechos supuestamente empezaron a ocurrir desde el seis de junio, cuando el acusado, aprovechándose de que la víctima estaba sola, comenzó a abusarla de forma violenta por las dos vías. Aparentemente, el último abuso tuvo lugar el 31 de julio por la noche.
Ese día, el acusado aprovechó que sus dos sobrinitos estaban dormidos para entrar al cuarto de la joven, quien estaba viendo televisión, y la tomó por la fuerza. Como la quinceañera se resistió, el policía le dio dos puñetazos en la cara, los que le produjeron lesiones.
Se confiesa con médico
Pero aún así, la joven siguió oponiendo resistencia y se fue a esconder en la cocina de la casa, pero hasta ahí llegó el victimario para desvestirla y abusarla. Luego la niña se fue a llorar a su cuarto, pero el primero de agosto, cuando fue a pasar consulta al Centro de Salud, le contó al doctor Armando Arcia el calvario que estaba viviendo, y éste dio parte a las autoridades. Entre las pruebas que la Fiscalía presentó está el testimonio de la hermana del policía, el dictamen médico legal que confirma que hay desgarros en el ano y vagina de la víctima, y el peritaje psicológico que confirma que la joven está estresada por lo que vivió a manos del uniformado.