Sucesos

Joven ayudante muere arrollado por el bus en el que trabajaba


Máximo Rugama

ESTELÍ -La mañana de este martes fue sepultado en Estelí el joven Kevin Cardoza Castillo, de 20 años, quien laboraba como ayudante de un autobús de transporte urbano colectivo, y falleció al desprenderse del automotor, cuyas llantas traseras le pasaron encima.
El muchacho era hijo de la maestra jubilada Marta Beatriz Castillo Laguna, quien se encuentra conmocionada por la muerte de su muchacho, quien era el menor de sus tres vástagos.
Al parecer, el autobús se dirigía de la zona suroeste hacia la salida sur de esta ciudad, repleto de pasajeros, en su mayoría estudiantes de la Universidad Nacional de Ingeniería --UNI-- Norte, cuando alguien se deslizó accidentalmente desde dentro de la unidad, y como Kevin iba a orilla de la puerta delantera, se desprendió del tubo donde se sostenía e impactó inicialmente contra un poste que sostiene cables telefónicos, para luego caer en la calle.
Chofer ni se percató
El autobús era conducido por Yamil Josué Castillo Sánchez, de 24 años, y aparentemente éste no se percató de que el muchacho, quien laboraba como su ayudante, había caído y que las llantas traseras del automotor lo arrollaron.
Kevin Abel fue trasladado hasta el Hospital Regional San Juan de Dios, de esta ciudad, donde llegó con vida, pero minutos más tarde falleció debido a la gravedad de las lesiones.
Castillo Sánchez fue detenido por la Policía a fin de deslindar responsabilidades, ya que obviamente violentó, según oficiales de la Dirección de Tránsito, la ley de circulación vehicular, al conducir el autobús con las puertas abiertas. También cometió otra infracción, como es conducir con exceso de pasajeros.
El autobús placas ES 143, azul con blanco, fue llevado a la delegación de la Policía de Tránsito en Estelí.
Según la profesora Marta, su muchacho tenía más de tres meses de trabajar como ayudante de ese autobús. “Es casi imposible de que no se haya dado cuenta que mi hijo se había caído del bus”, acotó sumamente afectada la progenitora. Kevin Abel dejó en la orfandad a un niñito de dos años.
Aunque Kevin Abel tuvo que dejar las aulas para trabajar, en su vela hubo gran cantidad de estudiantes de los distintos centros de enseñanza de Estelí, quienes lo apreciaban. Varios padres de familia pidieron a las autoridades correspondientes que pongan a funcionar más autobuses en el sector, ya que actualmente sólo dos prestan servicio en la zona y eso provoca que en el momento en que salen de clases los estudiantes de la UNI, las unidades se llenen de pasajeros, provocando un caos.
Familiares del fallecido lamentaron este hecho y dijeron que se trató de una fatalidad que los enluta, pero también afecta a la familia del joven que conducía el autobús, pues lo conocen como un muchacho trabajador, honrado y sin antecedentes delictivos de ningún tipo.