Sucesos

Confiesa horrendo crimen


Róger Olivas

T Ex marido de madre adolescente dice que la violó, mordió y golpeó brutalmente, y que cuando supo que ella había fallecido, huyó
Róger Olivas
CHICHIGALPA, CHINANDEGA

El joven Oscar Danilo Alonso Maradiaga, originario de esta ciudad, quien el próximo 18 de septiembre cumplirá 18 años, confesó ante investigadores de la Policía de Chichigalpa y Chinandega, que violó y asesinó a su ex compañera de vida, Teresa Anabel Calero Quezada, de 16 años, con quien procreó a una niña de 10 meses.
El capitán Gerardo Méndez, jefe interino de la Policía de Chichigalpa, dijo a EL NUEVO DIARIO que la mañana del domingo, cuando la adolescente, originaria de la comarca La Cuitanca Sur, se dirigía a clases de primer año al colegio “Monseñor Víctor Manuel Soto”, fue interceptada por Alonso Maradiaga, quien la obligó a sostener relaciones sexuales, le mordió la mama derecha y le propinó un severo golpe en la frente que la dejó moribunda.
“El detenido relató que cuando la muchacha agonizaba, se marchó a bordo de su bicicleta, rumbo a un campo de béisbol, y cuando el lunes se enteró que su ex cónyuge había muerto, huyó con destino hacia Chinandega, pero una patrulla policial lo capturó a la altura de la comarca Cosmapa, a las seis y media de la tarde del lunes”, aseguró el oficial.
El capitán Méndez dijo que de acuerdo a las investigaciones, Oscar Danilo, el sábado último, había intentado tomar por la fuerza a la muchacha, quien lo rechazó, y éste le dijo: “Vas a ver lo que te va a pasar mañana”.
El jefe policial confirmó que a las seis de la tarde del martes remitieron al supuesto asesino a la orden de la Fiscalía y Juzgado de la Niñez y Adolescencia de Chinandega.
“Me quitó la mitad de mi vida”
Cándida Rosa Quezada Morales dijo entre sollozos que siempre trató a Alonso Maradiaga como a un hijo, por lo que no encuentra explicación de por qué violó y asesinó a Teresa Anabel, su hija menor.
No obstante, la progenitora cree que Oscar Danilo, quien negó a su hija de diez meses, cometió el acto criminal en venganza porque ella, junto a su esposo, legitimó y asumió la manutención de su nieta.
“Mi corazón de madre no me engaña, él me quitó la mitad de mi vida, ¿cómo voy a recuperar a mi hija? Nada llenará este vacío, arrancó a mi hija de mi vida”, manifestó.
Por su lado, Juan Pablo Calero Lacayo, padre de la difunta, exigió la pena máxima contra Oscar Danilo Alonso Maradiaga, de oficio cortador de caña, el cual se había separado hace un año de Teresa Anabel Calero Quezada. Agrega que este joven maltrataba físicamente a la víctima, y en una ocasión, cuando ella estaba embarazada, atentó contra su vida.
Afirmó que si el victimario queda libre, deberá cuidarse, porque él, como padre, hará justicia con sus propias manos para que este crimen de su hija adorada no quede impune.