Sucesos

De profesor a “capitán” y a preso por estafa

* Engañaba a la gente haciéndole creer que podía tramitar

Lizbeth García

En lo que podría considerarse “todo un récord”, un profesor que supuestamente se hacía pasar como capitán y teniente de la Policía de Tránsito, de forma aparente logró estafar a cinco personas en tan sólo diez días “de trabajo”, lo que le redituó 3,450 córdobas.
Pero ahora el profesor Mario José Molina, de 36 años, está acusado por estafa en el Juzgado Séptimo Penal Local de Managua, cuyo titular, el juez Tomás Cortés, le decretó arresto domiciliar y le ordenó que se presente todos los lunes a su despacho para firmar ficha de control de procesado, asimismo, lo conminó a pagar una caución 2,700 córdobas.
La audiencia inicial del juicio será este 21 de agosto, fecha en que se decidirá si el acusado es remitido a juicio o no, pero la Fiscalía representada por Marta Landero considera que existen suficientes elementos para que la causa sea elevada a juicio oral y público.
La acusación indica que los hechos empezaron a darse el tres de julio, cuando el taxista Julio César Villalobos, de 46 años, se convirtió en la primera víctima de quien ahora está señalado por estafa.
“Trabajo peligroso…”
Ese día, Molina le hizo parada al taxista y le pidió que lo llevara al Mercado “Roberto Huembes”. En el trayecto le platicó que su trabajo era peligroso y que en cualquier momento lo podían matar. Seguidamente le enseñó una tarjeta de presentación donde decía que era policía de Tránsito.
La víctima, creyendo que en realidad era policía, le dijo a Molina que necesitaba una pistola, a lo que éste respondió diciendo que tenía una Makarov que le podía vender por mil 300 córdobas, pero primero tendría que entregarle 350 córdobas y los documentos necesarios para hacer la carta de venta. El taxista aún está esperando la llamada del supuesto policía, a quien no volvió a ver desde que le entregó el adelanto.
La segunda víctima fue José Valerio Díaz, de 41 años, quien el nueve de julio le contó a su amigo, Julio César Villalobos, que tenía una multa de tránsito que no había pagado desde hacía un año.
Como en ese momento Villalobos aún no sabía que estaba tratando con un supuesto estafador, le recomendó a su amigo llamar al “teniente Molina”, quien citó a Valerio a la gasolinera de Rubenia, donde se presentó disfrazado de policía, vistiendo pantalón azul, botas negras y camiseta blanca. Según la víctima, el acusado le dijo que le sacaría la licencia por 600 córdobas, dinero que el incauto conductor entregó, pero aún sigue esperando su documento.
Tres estafas en un solo día
Otra de las víctimas fue Miguel Ángel Rivas, de 53 años, quien denunció que el mismo nueve de junio le entregó al supuesto agente de Tránsito 400 córdobas para pagar la inspección mecánica y de gases, a fin de cambiarle las placas a su vehículo, pero obviamente el imputado nunca le hizo ningún trámite.
La cuarta víctima, Jorge Noe Martínez, de 30 años, asegura que el doce de junio le entregó al acusado 600 córdobas para que le hiciera los trámites para sacarle la placa a la motocicleta que tenía, dado que Molina se le identificó como capitán de la Policía, asignado a Tránsito Nacional, y hasta le dijo que ese mismo día le iba a hacer la gestión porque no estaba trabajando. Obviamente que la víctima no vio ni las placas ni su dinero.
La última víctima fue Carlos José Paiz, de 32 años, quien el 26 de julio supuestamente le entregó al “teniente Molina” un mil 500 córdobas para que le sacara su licencia de conducir.
Supuestamente el acusado tomó el dinero y hasta mandó a su víctima a hacerse el examen de la sangre y de la vista a la Cruz Roja, el cual la Policía requiere para el trámite. Aunque los análisis revelaron que la visión del aspirante a conductor era buena, éste nunca volvió a ver al supuesto policía ni su dinero.